Cientos de personas se sumaron en el municipio norteño de BArlovento, al acto más emblemático y de mayor arraigo cultural de sus fiestas patrones en honor a Nuestra Señora del Rosario, la popular Batalla de Lepanto. Decenas de voluntarios y figurantes participaron en el acto que pone el broche de oro a os festejos locales, cobn la representación de la Batalla de Lepanto, una alegoría que historiadores como María Victoria Hernández, constantan que reproduce fielmente el desarrollo del hecho bélico acaecido en el Golfo de Lepanto el 7 de ocutbure de 1571, situado en el Peloponeso, Grecia. En la batalla recreada, los turcos del Imperio Otomanos se enfrentan contra la Liga Santa, un acto cultural arraigado fuertemente entre los vecinos del municipio norteño y que cada año despierta el interés de personas llegadas desde todos los puntos de la geografía insular.
Tal y como ha recordado en varios artículos la historiadora María Victoria Hernández, cronista oficial de Los Llanos de Aridane, “algunos autores han querido ver una relación directa entre la implantación de la fiesta de la batalla de Lepanto en Barlovento y el hecho de que el capitán palmero Francisco Díaz Pimienta (†1610), quien fuera piloto de la armada de don Juan de Austria en la batalla de Lepanto, ejerciera posteriormente como maestre de campo de la compañía de milicias populares de este lugar. A esta interpretación se suma otra no menos importante: la patrona de Barlovento es la Virgen del Rosario, advocación mariana directamente relacionada con Lepanto”.
Tal y como ha recordado Hernández, “los preparativos de la fiesta de la batalla de Lepanto comienzan varios meses antes con la confección de las vestimentas de las dos armadas y la fabricación de los barcos y el castillo. Al referirse a ella, los vecinos no hablan de moros y cristianos, ni de la batalla de Lepanto; en su lugar, simplemente dicen: «Este año toca el barco». En las vísperas se realiza el traslado de los elementos de la improvisada fortaleza de estilo musulmán, elaborada con palos de monte y papel, en la que se pintan alegóricas cúpulas, ventanas y murallas de piedra morisca”.




