el paso

Devoción romera para la Virgen del Pino

Fieles y visitantes acompañaron a la imagen en su descenso trienal desde las faldas de la Cumbrecita hasta el casco urbano de El Paso, en un recorrido de más de cuatro horas


Más de 20.000 romeros acompañaron en su descenso al casco urbano de El Paso a la Virgen del Pino, una tradición cumplida fielmente en el que constituye el acto central de las fiestas patronales de El Paso y una de las de mayor arraigo popular, no solo en la comarca, sino en la Isla.

Los pasenses recibieron en un ambiente festivo y de diversión, a las miles de personas llegadas desde todos los puntos de la geografía canaria, algunos de ellos desplazados especialmente para esta celebración trienal en la que constituye una cita inaplazable con esta romería y para la que el Ayuntamiento de El Paso dispuso un amplio dispositivo de seguridad, con más de 60 efectivos entre Policía Local, Guardia Civil y Policía Canaria, además de decenas de voluntarios de Protección Civil de la comarca de las Breñas, así como de los municipios de Santa Cruz de La Palma y Los Llanos de Aridane.

La bella imagen de la Virgen del Pino de El Paso, arropada por una comitiva de más de 200 carros y carrozas, salió a la hora prevista y tras un acto litúrgico seguido por varios cientos de personas desde su ermita, centro de devoción y peregrinación de la isla de La Palma en las faldas de la cumbre, para reencontrarse con el pueblo, como viene haciendo desde que se instaurara esta tradición trienal romera en el año 1995, cuando se inició el traslado de la imagen de la Virgen del Pino desde su ermita hasta la parroquia de Nuestra Señora de Bonanza, en el casco urbano de la localidad. Allí permanecerá hasta el primer domingo de septiembre, cuando retornará a su santuario, originalmente una pequeña capilla de mampostería levantada en el año 1876 por la devoción de María Magdalena Rodríguez Pérez (Magdalena del Pino), para con posterioridad iniciar la construcción de la actual capilla, en 1927, siempre custodiados por el pino mas antiguo del mundo y recientemente sometido a un tratamiento para evitar su desaparición.

Romeros de todas las edades, en parrandas y en carrozas, se sumaron al reencuentro con amigos, vecinos y familiares en un ambiente festivo del que participaron autoridades locales e insulares y presidido por la romera mayor, Nieves Díaz Carmona, del barrio de Tacande, elegida en el arranque de las fiestas trienales de El Paso. Junto a ella, ataviadas con trajes típicos, las otras 23 candidatas y la romera infantil, Elsa Morera Mederos, del barrio del Camino Viejo.

Junto a la multitud recorrieron los cinco kilómetros que van desde las faldas de la Cumbrecita, cruzando caminos y senderos en un recorrido de más de cuatro horas que hicieron al son de isas, folias, y un jolgorio contagioso que a su paso iba cobrando nuevos peregrinos. Nuestra Señora del Pino, recordaban ayer los participantes, se verá acompañada en una comitiva menos multitudinaria pero con devoción hasta el primer domingo de septiembre, cuando volverá a su ermita, junto al pino donde ha sido venerada desde los tiempos de la conquista. En el tronco de este Pino Santo se guardaba la talla de la Virgen del Pino, alumbrada con un farol, donde había depositado un cepillo para recibir las ofrendas.

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