
La Policía de Arkansas, en EEUU, encontró en una autopista a un niño de solo 3 años andando, desorientado y deshidratado. Cerca de allí, en un barranco oculto tras la vegetación, encontraron un coche accidentado y junto a él, el cuerpo sin vida de la madre del pequeño, que había salido despedida del vehículo tras el impacto.
Dentro del coche había otra sorpresa para los agentes del condado de Ouachita. En el asiento trasero, en una silla de viaje, había un bebé de solo un año, despierto. Llevaba dos días allí, esperando a ser rescatado. En este tiempo, los dos sobrevivieron solos, sin comida, y con unas temperaturas que superaban los 30 grados.
El hermano pequeño fue trasladado al hospital totalmente deshidratado y ahora ambos se recuperan.





