
El verano ha traído nuevo look para el presidente del Gobierno de Canarias. Fernando Clavijo sorprendió ayer a propios y a extraños al presentarse en las fiestas de la Patrona de Canarias con un aspecto distinto al que nos tiene acostumbrados.
Quizás la proximidad electoral y el consejo de algún influyente asesor o asesora han hecho que el jefe del Ejecutivo se dejara la barba. Ayer era la comidilla entre los presentes en Candelaria. Se agradece que la decisión no la haya sometido a consulta en las redes, como nos tememos que hubiera hecho su vicepresidente, Pablo Rodríguez.





