
El presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, ha firmado este domingo en Jartum un acuerdo de paz definitivo con el principal grupo rebelde del país liderado por su ex vicepresidente, Riek Machar, poniendo, en principio, punto final a cinco años de sangriento conflicto que ha dejado un mínimo de 50.000 fallecidos, según estimaciones de la ONU.
“Se ha pactado un acuerdo de paz final y para compartir el poder con el principal grupo rebelde del país”, ha anunciado el ministro de Exteriores de la vecina Sudán, Al-Dirdiri Mohamed, que ha estado ayudando a negociar el acuerdo, informa Al Arabiya.
“En principio, se ha firmado un acuerdo sobre cuestiones pendientes y este acuerdo expresa el compromiso de todas las partes para un alto el fuego”, ha añadido Mohamed en la televisión estatal de Sudán.
Impulsado por rivalidades personales y étnicas, el conflicto ha matado a decenas de miles de personas, ha desplazado a aproximadamente una cuarta parte de la población de 12 millones de habitantes de Sudán del Sur y arruinó su economía, que depende en gran medida de la producción de petróleo crudo.




