
El exnuncio de la Santa Sede en Estados Unidos, Monseñor Carlo Maria Viganò, ha pedido la renuncia del Papa al acusarle de conocer desde junio de 2013 las acusaciones de abusos sexuales que pesaban sobre el cardenal Theodore McCarrick.
Francisco aceptó la renuncia del que fuera Arzobispo Emérito de Washington a finales de julio después de que la justicia estadounidense diera crédito a diversas denuncias de abusos y encubrimiento contra McCarrick.
En una carta de 11 páginas que fue publicada este domingo por algunos medios de comunicación, el arzobispo Viganò hizo públicas sus acusaciones contra el pontífice y además sugirió que otros miembros de la Curia han encubierto las acusaciones contra el cardenal estadounidense.
La oficina de prensa del Vaticano no ha hecho ninguna valoración al respecto.
El 20 de junio de este año, la Arquidiócesis de Nueva York (Estados Unidos) reveló que una investigación sobre el presunto abuso sexual de McCarrick contra un menor apuntaba a que la acusación era “creíble y sostenible”.
McCarrick, de 88 años, fue ordenado sacerdote a finales de la década de 1950 y fue nombrado Obispo Auxiliar de Nueva York en 1977.
En 1981 fue nombrado Obispo de Metuchen, en el estado de Nueva Jersey. Cinco años más tarde sería designado como Arzobispo de Newark, en el mismo estado.
En el año 2000 se convirtió en Arzobispo de Washington, la capital del país, y fue creado cardenal un año más tarde.
Tras el informe de la Arquidiócesis de Nueva York, los medios de comunicación estadounidenses difundieron nuevas acusaciones de abuso sexual o coerción a manos de McCarrick, siendo obispo, a seminaristas y sacerdotes jóvenes.
La Diócesis de Metuchen y la Arquidiócesis de Newark revelaron que recibieron informes de que McCarrick estuvo envuelto en inconductas sexuales con adultos, y resolvieron dos casos con acuerdos financieros.
El 28 de julio de este año, el Papa Francisco aceptó la renuncia de McCarrick al Colegio de Cardenales.
El Papa reitera su perdón por los abusos del clero y clama justicia
El Papa ha reiterado su perdón por los abusos sexuales cometidos por el clero y ha rezado para que no vuelvan a repetirse, durante el rezo del Ángelus que ha presidido desde la explanada adyacente al santuario de Knock, en su última etapa de su viaje Irlanda.
“Rezando delante de la imagen de la Virgen, le he encomendado de modo particular a todas las víctimas de abusos por parte de miembros de la Iglesia en Irlanda”, ha señalado ante los fieles.
Y ha agregado: “Ninguno de nosotros puede dejar de conmoverse por las historias de los menores que han sufrido abusos, a quienes se les ha robado la inocencia y se les ha dejado una cicatriz de recuerdos dolorosos”.
El Papa ha señalado que la pederastia en el seno de la Iglesia es una “herida abierta” que desafía a los responsables eclesiásticos a que estén “firmes y decididos en la búsqueda de la verdad y de la justicia”.
En el Santuario de Knock, corazón Mariano de Irlanda, el pontífice ha implorado “el perdón del Señor por estos pecados, por el escándalo y la traición sentida por tantos en la familia de Dios”.
Y ha concluido: “Pido a nuestra Madre Santísima que interceda por la curación de todos los sobrevivientes de abuso de cualquier tipo y que confirme a cada miembro de la familia cristiana con el propósito decidido de no permitir nunca más que estas situaciones vuelvan a repetirse”.





