
España y Bélgica han protagonizado un inicio eléctrico de partido, con acierto ofensivo (11-11) y con defensas en segundo plano. Alba Torrens, con ocho tantos, era la mejor baza española ante unas belgas que trataban de ser duras en el interior mientras en el exterior se mostraban con puntería (13-14). La segunda personal de Astou Ndour, a falta de tres minutos para el final del primer cuarto, permitió a Gil tener minutos, en una situación que puede condicionar el desarrollo del partido. Las belgas aprovecharon para tener una buena primera renta (13-18). A eso hay que sumar que Gil también se cargó con una segunda personal, quedando resentido el juego interior español antes de llegar al 15-19 del final de este primer cuarto.

Las belgas estaban más cómodas sobre el parqué que una España que seguía sin arrancar (20-25). La defensa no funcionaba, algo que aprovechaban las visitantes que se agarraban a su juego coral: a falta de siete minutos para llegar al descanso, hasta ocho jugadoras de Bélgica habían anotado, al menos, dos puntos. Meesseman asumió responsabilidades, logrando la mayor ventaja belga (29-37) antes de que Ouviña, con un triple, maquillara algo el resultado al descanso (32-39).
Con este resultado, pese a la derrota, España sería primera de grupo y accedería directamente a cuartos de final.
Solo habían transcurrido 40 segundos de este tercer cuarto cuando Ndour cometió su tercera falta personal. Para colmo de males, Bélgica logró un parcial de 6-0 (32-45) que hizo crecer los nervios en la grada. Los mismos serían aún mayores cuando la senegalesa criada en Gran Canaria cometió su cuarta falta, marchándose al banquillo cuando solo se habían jugado tres minutos de este cuarto. El acierto exterior belga permitió que siguieran disfrutando de una renta cómodo (38-49). COn este resultado España sería segunda. Las de Mondelo, incapaces de reaccionar, vieron peligrar realmente el liderato de su grupo con el 42-56 a falta de solo 2’23”. Si el seleccionador español había dicho que frente a Puerto Rico jugaron el peor primer cuarto desde hacía mucho tiempo, frente a las belgas estaba siendo el partido completo. Dos técnicas, una a Laia Palau y otra a Anna Cruz, han llevado el electrónico al 46-61. España sería segunda de grupo y tendría que jugar mañana.
Alba Torrens, con un triple (63-49) metió al público en el encuentro, del mismo modo que los colegiados, con decisiones cuanto menos dudosas, desesperaban a las de Lucas Mondelo. Las españolas tiraron de furia y casta, logrando acercarse en el electrónico cuando aún quedaban por jugarse siete minutos. El 63-52 era aún un castigo que España tenía que lograr revertir. Pero las organizadoras de esta Copa del Mundo siguieron fallando una y otra vez de cara al aro rival, viéndose, a tres minutos y medio del final, 13 tantos abajo (54-67). Había que perder por siete o menos y los nervios eran muy malos aliados para las de Mondelo. La selección anotó cinco de sus últimos seis puntos desde el tiro libre (61-69) con solo un minuto por jugarse y la necesidad de, al menos, anotar un tanto más. Al final salió cruz, porque en el último segundo y perdiendo de siete (63-70) Meesseman metió una canasta en el último segundo que dio el liderato a Bélgica (63-72). Senegal, a las 20.00 horas de mañana, será el rival del clasificatorio para cuartos de España.




