
La empresa multinacional Schindler, una de las gigantes del sector de los elevadores y escaleras mecánicas, está construyendo el ascensor urbano de Santa Cruz de La Palma, tras ganar el concurso convocado por el Ayuntamiento de la capital palmera el pasado mes de agosto. El coste de la fabricación y el mantenimiento asciende a 162.000 euros.
Sobre la fecha en que entraría en funcionamiento, el alcalde de la capital palmera se ha mostrado cauto y no ha querido concretar, si bien espera que sea una realidad antes de que concluya este año. Sergio Matos sí declaró que han instado a la compañía a que realice los trabajos con la máxima celeridad para que se pueda poner en marcha cuanto antes el ascensor urbano, que está pensado tanto como un recurso turístico como un servicio para mejorar la movilidad de los ciudadanos.
La fabricación del ascensor se está realizando fuera de la isla de La Palma, según informó Matos, quien indicó que hasta que no se traslade a la isla no volverán a realizarse trabajos en la estructura que albergará el elevador y que se encuentra ubicada entre los edificios de Correos y Usos Múltiples, conectando la plaza de la Constitución con La Luz y San Telmo.
En lo que se refiere al modelo de gestión y el coste por la utilización del ascensor urbano continúa sin concretarse por parte del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, que ha recibido del Cabildo la financiación para la ejecución de esta obra en un total de dos fases.
Tanto el Partido Popular como Nueva Canarias, en estos últimos días han demandado que el Ayuntamiento planifique una estrategia para la potenciación turística de la zona alta de la ciudad, aprovechando la próxima puesta en funcionamiento del ascensor. Una demanda que ha enfrentado a sendas formaciones por la originalidad de la propuesta, pero que deja a las claras que el ascensor llega como un atractivo para la ciudad.




