
Un bochornoso incidente en el que se ha visto implicada una menor británica ha tenido lugar en los últimos días en una escuela del país, un hecho que ha culminado con la protesta pública de la madre de la alumna y las disculpas por parte del centro educativo.
Según cuenta el periódico Mirror, una niña británica de 11 años tuvo que permanecer en clase empapada de sangre después que le viniera la regla por primera vez y su profesora, incomprensiblemente, no la dejara ir al baño. La madre de la estudiante pide ahora explicaciones al colegio tras lo sucedido.
La menor, que tuvo su primera regla durante una clase, regresó a casa con su ropa interior, medias y pantalones cortos manchados tras el incidente. Según cuenta su madre, la niña requería de un permiso especial para poder ir al baño durante las clases, un certificado que solo se obtiene a través del médico y que cuesta 15 libras.
El incidente ha provocado, según Mirror, un episodio de ansiedad en la niña y es su madre la que ahora se muestra furiosa porque los docentes tardaron dos días en reconocer su error. “No veo por qué tengo que pagar esa cantidad de dinero para que mi hija vaya al baño por algo que ella no ha elegido (que le baje la menstruación)”, ha expresado.
Al parecer, algunos profesores le preguntaron a la madre de la estudiante qué medidas tomaría para que a su hija se le cortase la regla con rapidez, a lo que ella ha respondido que no está de acuerdo con tener que darle algo a su hija para “detener un aspecto que es natural por ser mujer”.
Un portavoz de Academias de la Universidad de Brighton, que administra la Academia Hastings, donde sucedieron los hechos, ha expresado por su parte que están “extremadamente arrepentidos por el malestar causado a la estudiante y su familia”.





