
Isabel, de 51 años de edad y madre de dos hijas de 17 y 23 años, acaba de ser diagnosticada de cáncer de mama. La conmemoración hoy de la lucha contra la patología oncológica que más afecta a las mujeres en España, es un día extraño para Isabel, una de las más de 276.000 mujeres que en Canarias forman parte del grupo poblacional al que se pide extremar la vigilancia y cumplir con las revisiónes y mamografías anuales, mujeres con edades comprendidas entre los 50 y los 69 años a las que se conoce como “población diana”. Isa ahora no puede ni quiere sentirse parte de un grupo de mujeres enfermas, y confiesa que solo es una mujer con nuevos miedos que en los próximos días entrará en quirófano para que le extirpen a ese huésped en forma de bulto que se ha colocado en su pecho y en su vida, y que la ha llevado, desde el impacto doloros e inicial, a la negación, y desde allí al “enfado con el mundo” y una reiterativa pregunta: “Por qué a mí”.

El doctor en Ginecología Benancio Delgado, en el ejercicio de su profesión desde hace tres lustros y uno de los miembros del Servicio de Ginecología del Hospital General de La Palma, se enfrenta cada día en consulta con este diagnóstico, con mujeres que quieren saber y familias protectoras, con el miedo y la preocupación. El mensaje es claro, hay que luchar y hay que hacerlo con la ayuda de un equipo multidisciplinar donde intervienen desde radiólogos, anatomopatólogos, ginecólogos, radioterapeutas y cirujanos. Explica Delgado que “lo que mata es la metástasis, en otras palabras la extensión de las células enfermas a otras partes del cuerpo, y la cirugía solo trata localmente el problema. Hay un cambio de paradigma, ha aumentado la esperanza de vida de las pacientes y la clave de la supervivencia en estos últimos años tiene que ver con los tratamientos quimioterápicos”. La palabra maldita, cáncer, forma parte de la vida cotidiana de miles de mujeres en Canarias y Benancio Delgado afirma con claridad que “pese a que se trasmite una idea generalizada de los miedos a los efectos secundarios de la quimioterapia, lo cierto es que son cada vez mejores, más efectivos y menos tóxicos porque ahora van dirigidos contra lo que denominamos receptores diana, de forma que las terapias que aplicamos están cada vez más centradas, son más concretas, y eso junto a un diagnóstico precoz, es la clave de la supervivencia”.
En 2017 se detectaron 27.000 nuevos casos de cáncer de mama y esta clase de cáncer lideró de nuevo la lista de enfermedades oncológicas en mujeres. Su incidencia ha disminuido en términos globales, y ahora ocupa la cuarta posición respecto de otros tipos de cáncer como el de pulmón o el colonorectal. Lo peor es que el número de casos de cáncer en general no deja de aumentar (lo hace cada año casi un 2%), y que estos podrían dispararse en hasta un 70% para el 2035. Solo en España se detectan más de 220.000 episodios tumorales anuales.La Consejería de Sanidad dispone del Programa de Diagnóstico Precoz del Cáncer de Mama que está dirigido a 276.671 mujeres de entre 50 y 69 años de edad que viven actualmente en las Islas. El cáncer de mama es la primera causa de muerte tumoral en la mujer. Su pronóstico depende principalmente de la extensión de la enfermedad en el momento de la detección, por lo que realizar un diagnóstico precoz es una de las vías para mejorar las posibilidades de curación. Numerosos estudios confirman la posibilidad de reducir la mortalidad por cáncer de mama en las mujeres sometidas a detección precoz, en aproximadamente un 30% frente a las no estudiadas.




