dÍa mundial contra el cÁncer de mama

Acompañamos a Melisa a donar cabello para mujeres con cáncer de mama: así es el proceso

Cabello negro, liso, de más de 30 centímetros. La peluquera lava primero, luego divide la melena en varios mechones, los ata con una coleta y corta. La aventura de Melisa que cambiará la vida de una mujer con cáncer de mama
Así fue el cambio radical y solidario de Melisa en OnePelu. / DA

ONEPELU, LA LAGUNA

Con la voz entrecortada One, de la peluquería OnePelu en La Laguna, cuenta a DIARIO DE AVISOS la historia de “su niña chiquita”, una pequeña de 5 años que ya ha donado el cabello en dos ocasiones. No olvida su enternecedora voz ni su ánimo por ayudar, a su manera, a tantas niñas que luchan contra el cáncer. “La primera vez que donó tenía solo cuatro años, vino aquí con su madre, que también quería dar su cabello para la fabricación de pelucas, y ha vuelto a repetir”.

Recuerda también a Antonio, el hijo de una amiga suya. Él le inspiró a convertir su peluquería en centro de recogida de cabello donado. “Llegó aquí preguntándome cómo podía hacer para donarle todo su pelo a su madre, pocos días después de que le diagnosticaran cáncer de mama”. Han pasado dos años desde aquel día, kilos y kilos de melenas trenzadas y decenas de envíos a Málaga, donde fabrican las pelucas en la Asociación Mechones Solidarios.

Con todas estas historias en su memoria, One vuelve a tomar las tijeras, esta vez para cortar el pelo de Melisa, una joven que se ha dejado crecer el cabello más de lo establecido para entregarlo a mujeres que padecen los efectos de la radio y la quimioterapia. “Creo que he sobrepasado el límite, así que voy a donar un poco más que 30 centímetros. Lo hago para alguien que lo necesite”. No tiene miedo de desprenderse de su bonita melena. El primer corte no le preocupa: “Sé que es para una buena causa y espero que aprovechen el pelo”.

Así fue el cambio radical y solidario de Melisa en OnePelu. / DA

Este periódico la acompaña en su aventura, que arrancó hace meses, cuando decidió dejarse crecer el pelo para donarlo después. Al llegar a la peluquería, One la recibe con una sonrisa y, como una auténtica profesional, analiza su pelo: cabello negro, liso, de más de 30 centímetros. La peluquera lava la melena primero, luego la divide en varios mechones, los ata con una coleta y corta. El coste por el servicio solidario es de tan solo de 5 euros.

Los mechones los dejará secar y los trenzará después. Contenta con el resultado, nos enseña orgullosa una caja prácticamente llena de trenzas donadas. Esta imagen es la mejor de las recompensas para el trabajo de One.

Cuando la caja esté llena por fin, la peluquera buscará la manera de enviarla a Málaga, al banco de pelo de Mechones Solidarios. Ellos serán los encargados de lavar de nuevo del pelo, de clasificarlo por forma, color y edad, y de hilvanar hebra por hebra en una peluca personalizada que cambiará la perspectiva de una mujer que lucha contra el cáncer de mama.  Con este método, One ha enviado ya al menos 20 kilos de cabello con denominación de origen: Tenerife.

“Casi todos los donantes son personas sensibilizadas con el cáncer, que tienen algún familiar o amigo que padece la enfermedad”, sentencia One. “La gente que viene siempre te cuenta su historia, muchas veces acabamos llorando. Otras personas se emocionan desde que haces el primer corte”. Destaca también la cantidad de niñas que donan: “Son la gran mayoría, vienen aquí después de las comuniones y antes de las vacaciones”.

Para hacer una peluca, se usarán entre cuatro y nueve donaciones. “Para donar solo hay que tener ganas y el cabello largo: 30 centímetros para los adultos y 20 centímetros para los niños”.

PRINCESS NAILS, SANTA CRUZ

Lo mismo que vive One lo vive también Silvia, de Princess Nails en Santa Cruz, que lleva un año y medio cortando el cabello para enviarlo a Mechones Solidarios. “Mi madre tuvo cáncer de mama y eso me motivó. Le comenté la labor que hacía la asociación malagueña a mi jefa y a ella le pareció una buena iniciativa, desde entonces, somos una peluquería más solidaria”. Recuerda la historia de una niña de 8 años, que salió muy orgullosa de la peluquería tras donar su melena y quedarse con un corte casi masculino. “Nos cuentan que se presentó muy contenta en el colegio. Los niños nunca dicen que no, es increíble”.

Princess Nails envió el año pasado hasta cuatro kilos de pelo desde la capital tinerfeña. No obstante, considera que es poco: “Nos ocurre que nosotras somos principalmente un centro de estética, no una peluquería”. Señala que cada vez hay más establecimientos que cortan y recogen pelo para donar. Sin embargo, apunta que “hay mucha desinformación, por lo que la mayoría de donantes son personas que viven de cerca el cáncer”.

HAIZEA, LOS CRISTIANOS

En la peluquería Haizea nos atiende Verónica. “Fue en las redes sociales donde encontré información sobre las donaciones de cabello. Desde que descubrimos la labor y los principios de Mechones Solidarios, decidimos colaborar”. Desde el Sur de Tenerife envían cabello también desde hace año y medio: “Solemos reunir hasta 50 coletas al año”, ejemplifica.

Critica las dificultades que impone correos y aduana para el envío de cabello a la Península. “El pelo no tiene valor económico, pero debemos pagar unos portes. Así es imposible enviar por correo los mechones que logramos reunir”, cuenta a DIARIO DE AVISOS. Para solventar esta situación, Mechones Solidarios acude a las islas una vez al año para recoger las cajas de cabellos.

Así fue el cambio radical y solidario de Melisa en OnePelu. / DA

PELUQUERÍAS ASOCIADAS A ÁMATE

Hasta 30 peluquerías de Tenerife se convierten en centro de recogida de cabello para ÁMATE. La asociación para mujeres que luchan contra el cáncer de mama va más allá, así lo relata Isabel, su vicepresidenta y responsable de hospitales: “Tenemos convenios con muchas peluquerías para ofertar servicios y productos con descuentos para nuestras socias y afectadas”. Este convenio hace que las los donantes puedan dar su cabello sin coste alguno. ÁMATE quiere poner en marcha un taller propio para coser pelucas en su sede en La Palma, pero, por ahora, envían el cabello a fábricas en la Península y al CIFP Las Indias.

Isabel sabe lo importante que es verse bien para luchar contra el cáncer. Ella misma padeció esta enfermedad: “Me daban 1 año de vida, y aquí sigo, 20 años después”. Asegura que “cuando te dicen que tienes esta enfermedad, el reloj se para y solo piensas que vas a morir”. “No es hasta que el médico te pone el tratamiento cuando comienzas a sentirte mejor”, completa.

En este punto, la actitud es de los aspectos más importantes: “Tras ese primer mal momento, la gran mayoría de mujeres queremos vernos guapas, por eso es importante tener una peluca, saber ponerte bien el pañuelo, tener cerca a una persona que te sepa tratar las uñas, saber maquillarte, sentirte bien fuera para trabajar con fuerza contra lo que llevas dentro”.

TE PUEDE INTERESAR