
Una fotografía del palmero Pedro Álvarez acaba de ganar el prestigioso premio Fearless Award, en el apartado de Arte y Belleza. Una imagen que el autor reconoce que tiene un significado especial en su carrera, porque está tomada en su isla natal, La Palma, “en una sesión de postboda con María y Rafa”.
La imagen está basada en una sesión fotográfica realizada en la única obra de César Manrique que existe en La Palma: El monumento al infinito. Una escultura que realizó el genio lanzaroteño en la cumbre de la Isla Bonita con motivo de la inauguración del Observatorio del Roque de Los Muchachos. Como fondo de la imagen, como relata su autor, está “la Vía Láctea, de la que el cielo palmero puede presumir de forma notable, al contar con una ley que protege esta bóveda nocturna. Que siga así por muchos años”.
Pedro Álvarez, que reside en Gran Canaria, está considerado uno de los mejores fotógrafos de boda del mundo. En el año 2015 fue catalogado como uno de los 50 primeros fotógrafos de boda del mundo por la página más influyente en este sector, Fearless Photographer. Además de numerosos premios y reconocimientos, Álvarez forma parte de los directorios de fotografía de boda más reconocidos y de más prestigio internacional.
La clave de su trabajo la describe en su portal en internet, donde destaca que “lo más importante eres tú y tu pareja en su gran día, sin más. Por eso me desvivo en hacer el mejor trabajo posible y para conseguir que te emociones cuando recibas las fotos de tu boda”.




