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En Santa Cruz llovió el triple de lo normal en octubre

El rescate de cuatro personas en el barranco del Camino del Hierro, lo más destacado de un día donde abundaron las inundaciones en bajos, cortes eléctricos y colapsos del alcantarillado
El tráfico se vio afectado por charcos como estos en San Andrés. FRAN PALLERO

En Santa Cruz de Tenerife llovió ayer en 15 horas el triple de lo normal para la capital tinerfeña en un día de octubre. Porque fueron esas fuertes precipitaciones caídas sobre el área metropolitana el principal efecto de esta primera borrasca de otoño, si bien llamó la atención (y mucho) el granizo detectado a primera hora en la TF-5 (tuvo que caer en pleno atasco matutino) o los siempre hipnóticos relámpagos, aunque no fue Tenerife la isla donde más descargas eléctricas se presenciaron.

Los incidentes fueron los normales en estos casos: inundaciones de bajos y en algunas vías, cortes puntuales en el suministro de luz, colapsos en el saneamiento y, en menor medida, desprendimientos de piedras y caídas de ramas.

Lo más grave fue el rescate de cuatro personas que se habían quedado atrapadas en una cueva de un barranco en la capital, pero lo más viral fueron las andanzas de un contenedor de vidrio que se deslizó solo por la avenida de Tres de Mayo. La nota amarga llegó con el desalojo de dos familias en el barrio de La Salud ante los daños en sus viviendas. Una pareja de ancianos acabó en casa de su hijo, mientras dos mujeres tuvieron que recurrir a los servicios sociales para guarecerse.

Las cifras

Un total de 51,4 litros por metro cuadrado sumaron las lluvias acumuladas en la capital tinerfeña durante el día de ayer, de los que 50,6 ya habían caído a las tres de la tarde. Considerando que la media histórica mensual de Santa Cruz de Tenerife en octubre es de 19, en esas 15 horas de ayer llovió prácticamente el triple de lo habitual por estos lares. Otros registros llamativos fueron los 49,6 litros por metro cuadrado en Anaga o los 46,4 de La Oliva, en Fuerteventura, la otra isla donde más llovió ayer.

En cuanto a Eolo, y como se preveía, de nuevo pasó con fuerza por Las Cañadas, pero también por Tacoronte, donde los vientos sostenidos soplaron a 36 kilómetros por hora con rachas puntuales de 76. En cuanto a incidentes registrados a cuenta de la borrasca, el Cecoes 1-1-2 contabilizó hasta 253 intervenciones en el Archipiélago. De esas emergencias, hasta 149 se localizaron en Tenerife (59%), casi todas en Santa Cruz de Tenerife, La Laguna, Tegueste y Tacoronte.

Rescates y desalojos

Lo más relevante llegó, como se ha dicho, en el capitalino barranco del Camino del Hierro, donde cuatro personas quedaron atrapadas. Gracias a la intervención de Bomberos de Tenerife y Policía Local pudieron ser rescatadas, si bien dos de ellas acabaron hospitalizadas, dados sus síntomas de hipotermia y crisis de ansiedad.

Sobre los desalojos, reseñar el ya citado en la calle de Enrique de Anaga (justo por debajo del campo de fútbol del Barrio de La Salud), a la espera de que un informe de Urbanismo determine si los daños causados afectaron o no a las estructuras de las casas.

También cayeron cascotes en una vivienda desocupada de la santacrucera calle de Santa Teresa Jornet e Ibars, así como algunas piedras que llegaron a golpear a un vehículo cuando iba por la autovía de San Andrés. En La Laguna se cayó un árbol en la calle de Heraclio Sánchez y otro en Valle Guerra, y se colapsó el saneamiento en El Boquerón.
En cuanto a las vías, tráfico complicado por el aguacero y corte temporal de la carretera que circula hasta la Punta de Teno (Buenavista del Norte).

Cierta calma en el Norte

La primera borrasca del otoño se vivió con cierta calma en el Norte, informa Gabriela Gulesserian. No hubo incidentes de importancia, pero sí imágenes de impacto, como fueron las de la escorrentía que bajó por las obras de la avenida de Canarias (Los Realejos). A pesar de lo aparatoso, no causó daños de importancia. En la zona alta del citado municipio granizó, y solo hubo algunas llamadas por inundaciones en terrenos y huertas, igual que en El Sauzal.

Alegría de los agricultores en el Sur

Por el contrario, alegría en el Sur, donde todos bendecían el agua caída como muy buena para la agricultura, porque ha venido con calma y, sobre todo, sin viento, informa Norberto Chijeb. Solo cabe lamentar algunas incidencias, concretamente inundaciones en el barrio de Fátima (Güímar), alguna tapa de alcantarilla que saltó y, lo más destacado, que hubo que sacar cuatro carretillas de toallitas higiénicas en un pozo de Alcalá (Guía de Isora) para que no se inundara la plaza de dicha localidad.

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