
Ya les adelantamos que el Cabildo de Tenerife preparaba otra fiesta de la mortadela, después de la celebrada en mayo con los mayores y a la que no faltó la plana mayor de Coalición Canaria para sacarse la foto, claro.
A pesar de las críticas recibidas, ahora sabemos que el nuevo mortadelazo, cuya excusa son los vecinos, saldrá todavía más caro a los sufridos contribuyentes tinerfeños. Si en mayo costó 104.000 euros, el de este noviembre va por, al menos, 120.000 euros. Suma y sigue.





