
“No nos callamos ni nos callará nadie mientras no se construyan los 100 metros de dique que necesitamos en el puerto”. Así de contundente se mostró el alcalde bagañete, el nacionalista Ángel Pablo Rodríguez Martín, tras la llegada del pequeño crucero turístico de lujo de bandera finlandesa y con 100 pasajeros y 60 tripulantes, que esta semana arribó al puerto tras 16 años desde su inauguración. Pese a que la instalación portuaria, que supuso una inversión pública de 68 millones de euros, puede ahora recibir buques de mediano y pequeño calado, no es apto para el atraque de los grandes cruceros que permitirían consolidar a Tazacorte como uno de los puertos preferentes en las rutas del Atlántico. El alcalde está convencido de la receptividad del Gobierno y de Puertos Canarios para asumir la ampliación del dique, que el regidor local quiere comparar con la dinámica de actividad de Funchal, en Madeira, del que recuerda que es una isla “con las mismas características geograficas de La Palma y que tiene tres veces más población y una economía fuerte basada en el turismo”.
El consejero de Obras Públicas del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, afirmó al respecto que “el compromiso adquirido es que vamos a encargar ese proyecto antes de final de año, eso nos va a permitir conocer cuál es la cuantía del mismo y darle cobertura presupuestaria; de hecho hay un debate técnico a si son 100 metros o 50 metros los suficientes para poder obtener todo el potencial que tiene este puerto desde el punto de vista comercial, no solo en el atraque de cruceros sino para otro tipo de barcos que se demandan en esta zona de La Palma”.
Según los datos facilitados por su departamento, en las próximas semanas nuevos cruceros de pequeño calado visitarán Tazacorte. Desde la consejería que dirige Rodríguez, se afirma que “el Ejecutivo canario se trabaja para atraer a embarcaciones de cruceros de pequeño y mediano porte, con una capacidad que oscila entre los 200 y los 700 pasajeros aproximadamente”. Al respecto Pablo Rodríguez detalló: “Hasta ahora las navieras que dentro de sus rutas cuentan con nuestro archipiélago lo hacen en los puertos del Estado y con embarcaciones de grandes dimensiones”. “Las condiciones de nuestros puertos no permiten una llegada segura de buques superiores a los 220 metros de eslora dadas las dimensiones de los diques que tenemos y por ello nosotros trabajamos para ocuparnos de un modelo diferente”.




