INFRAESTRUCTURAS

Un radar evitará los excesos de velocidad mientras se ejecutan las obras en el Túnel Viejo

La medida, llevada a cabo por el Destacamento de Tráfico de Santa Cruz de La Palma, fue solicitada por el Cabildo palmero para garantizar la seguridad de los trabajadores que operan dentro de esta infraestructura, donde no se puede circular a más de 20 kilómetros por hora

Imagen ayer mismo en el túnel en obras, que soporta un flujo de tráfico diario de miles de vehículos. | DA

Garantizar la seguridad de los trabajadores que ejecutan las obras del túnel viejo de la Cumbre, y la de los usuarios de la vía, es el objetivo de la colocación desde la pasada semana, de un radar en este tramo de la carretera a través de un dispositivo diseñado para medir en tiempo real la velocidad de los vehículos. La colocación del radar, sistema cuya colocación fue valorada por el Destacamento de Tráfico de Santa Cruz de La Palma y que solicitó además el Cabildo insular de La Palma como titular de la vía de ámbito insular, responde también al cumplimiento de la normativa de seguridad en el trabajo. Los propios operarios de la empresa adjudicataria del proyecto en el túnel Viejo, ya habían expresado su preocupación por el incumplimiento de los límites de velocidad, de cuya prohibición ya se informa reiteradamente en señalización viaria vertical.

La superación de los 20 kilómetros por hora en la vía, con el funcionamiento del radar, supondrá la pérdida de puntos en el carnet de conducir así como la imposición de una sanción económica. Tanto desde el Cabildo como desde el Destacamento de Tráfico de Santa Cruz de La Palma, dependiente de la Dirección General de Tráfico de la Guardia Civil, recuerdan que los límites de velocidad han venido siendo superados de forma habitual desde que se inició la obra, tanto por parte de vehículos convencionales como por vehículos pesados, por lo que no se daban las mínimas condiciones de seguridad de los trabajadores para realizar sus tareas, en la que constituye la primera obra de reestructuración y modernización de esta vieja instalación desde que se pusiera en uso a principios de la década de los 70.

Interior del túnel viejo, donde está prohibido circular a más de 20 kilómetros por hora. | DA

Jorge González, consejero de Infraestructuras del Cabildo, institución titular de la vía y peticionaria de la colocación del radar, destacó la evolución de la obra, con un plazo de ejecución de cuatro meses. Según detalló “ya se está colocando la lámina impermeable para evitar filtraciones, además de la colocación de la base de los paneles”. Asimismo quiso destacar que “la afección, con las limitaciones horarias del uso del túnel, están siendo mínimas para los conductores”.

Esta impresión del consejero de Infraestructuras sigue sin ser compartida por los alcaldes de la comarca del Valle de Aridane, que lamentan la improvisación en la gestión de medios para esta obra, para la que se han variado las decisiones de operatividad y los horarios a partir de las quejas de los usuarios y de los regidores locales, así como por parte de la oposición en el Cabildo, encabezada por el Partido Popular. El proyecto de modernización del viejo túnel de la Cumbre, siempre y cuando se cumplan los plazos previstos, culminará unos 150 días tras arrancar el pasado 10 de agosto con una inversión de 1,6 millones de euros. El mensaje oficial, mucha paciencia para los más de 8.000 usuarios que a diario cruzan la dorsal de la Isla por la carretera de la Cumbre.