
El presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso, sigue en su afán de mezclar política con religión y de utilizar a las Vírgenes, sin menor rubor, en su permanente campaña electoral.
Después de nombrar a la Virgen de Candelaria Presidenta Honoraria del Cabildo, ayer, en la parroquia de San Pedro de Güímar y con motivo de la II Peregrinación Lustral, hizo entrega del bastón de mando de la Isla a la Virgen de El Socorro, a la que no nos extrañaría que ahora quiera nombrar vicepresidenta honoraria para montar otra de sus campañitas…





