
Miren ustedes por dónde, al presidente del Cabildo de Tenerife, CARLOS ATASCOS ALONSO, le ha salido un alumno aventajado en el Gobierno de Canarias. El vicepresidente PABLO RODRÍGUEZ (CC) no sale de un charco para meterse en otro. Hace unos días, él solito se lió al asegurar en un comunicado que 1,5 millones de canarios respiraron aire viciado durante 2017. El estupor causado por tal afirmación le obligó a emitir otra nota para aclarar que se refería a la contaminación por calima. Ayer nos obsequió con otra perla de las suyas tras manifestar que la crítica política que está recibiendo por los atascos de las autopistas en Tenerife son “desmedidas”. Las redes echaban humo minutos después, así que es probable que, teniendo en cuenta el arte que tiene para decir una cosa y la contraria, nos sorprenda hoy dando marcha atrás.





