
En 2016 el Ayuntamiento de Santa Cruz alzó la voz reclamando a las demas administraciones que apoyaran a la capital en su atención a las personas sin hogar. Santa Cruz sigue siendo el único municipio de Tenerife que cuenta con un Centro Municipal de Acogida (albergue) y con recursos específicos de atención al sinhogarismo. Dos años después de aquella llamada de auxilio que se saldó con la creación de una comisión técnica con representación de todas las administraciones, la situación poco o nada ha cambiado. Nada se sabe del trabajo de esta comisión. Tampoco de las medidas anunciadas por otro comisión, la de carácter interadministrativo en la que Estado, Gobierno de Canarias, Cabildo y la Fecam, se comprometieron a poner en marcha 28 medidas conjuntas para buscar soluciones conjuntas al sinhogarismo en todo el Archipiélago. Los titulares de entonces hablaban de sacar de la calle a unas 2.000 personas. Mientras, Santa Cruz sigue apoyando sola a las personas sin hogar, pero lo hace con un albergue saturado, que está obligando a gente dormir en la calle. Los alrededores de este espacio ven proliferar las casetas de campaña, colchones o la ocupación de espacios abandonados, por personas que no encuentran, ya no un lugar dónde vivir, sino dónde dormir.
La Asociación de Vecinos Azorín, en el barrio de Buenos Aires, volvió a levantar la voz este fin de semana, ante el aumento de personas durmiendo en la calle. “Es vergonzoso que se siga dando esta situación. Son gente que necesita ayuda, que las saquen de la calle, que están viviendo en lugares como el antiguo local de la asociación de vecinos Los Verodes, que no reúne ni las más mínimas condiciones de habitabilidad”. Allí, denuncia la asociación, hay tres jóvenes durmiendo y haciendo su vida. Un poco más allá, una caseta de campaña es el hogar de otra persona. Azorín vuelve a denunciar que más de una decena de personas duerme en el entorno del Pancho Camurria, “y todo lo que hace el Ayuntamiento es enviar a la Policía Local para que se levanten de donde están, sin más soluciones”.
Santa Cruz no tiene capacidad para atender, ya no solo a las personas sin hogar, cuyo número se mueve entre los 400 y 500, que encuentra en la capital el único recurso alojativo de toda la isla, sino que también están atendiendo al incremento de inmigrantes que el centro de Hoya Fría está poniendo en la calle y para los que, tal y como denunció Cáritas hace unas semanas, el Estado no está activando los recursos específicos que existen para estas personas, las mismas que acaban durmiendo en la calle.
Tanto el alcalde, José Manuel Bermúdez, como el concejal de Atención Social, Óscar García, han denunciado en más de una ocasión, el abandono al que el resto de administraciones tienen sometido a Santa Cruz. Demandan más recursos en otras partes de la Isla para evitar la concentración de personas en la capital. Una demanda que, aunque inicialmente fue respondida con el anuncio de un estudio en profundidad del sinhogarismo para, a continuación, implementar las medidas, no ha tenido respuesta.
La comisión técnica interadministrativa creada para afrontar la situación de las personas sin hogar en Tenerife planteó la adopción de 28 acciones en el ámbito autonómica que llevaban aparejado un compromiso económico de todas las administraciones participantes. Estas medidas a corto y medio plazo encaminadas a mejorar la atención de este colectivo.




