
Los camposantos de todo el Archipiélago han dejado por unos días su ambiente de tranquilidad y recogimiento, para dar paso a una frenética actividad en su interior. Hoy se celebra el Día de Todos los Santos y mañana el de los Fieles Difuntos, en los que recordamos a los familiares que nos precedieron y nos acompañaron en la vida.
Desde el viernes del pasado fin de semana, pero especialmente en las jornadas de ayer, hoy y mañana, multitud de personas acuden a los cementerios en su cita anual con sus seres queridos. En los alrededores de Santa Lastenia, en Santa Cruz de Tenerife, los empleados de los puestos de flores no daban abasto en despachar las peticiones de crisantemos, anturios, lirios o rosas, las flores más demandadas en estos días, con una variedad de colores que van desde los más tradicionales hasta el azul.
Los más previsores se adelantaron los días previos y, además de evitar las aglomeraciones y las colas para llegar y aparcar, lograron un mejor precio en sus flores. Ya pertrechados con sus ramos, llega la hora de acercarse a cualquiera de las múltiples galerías y patios del camposanto más importante de la capital. Muchas personas, sobre todo de edad avanzada, esperan en el pórtico de entrada por el servicio de guaguas que recorren el recinto y que les acercan a su destino. Otros caminan el trecho que les separa de sus familiares por las amplias calles que, en esta ocasión, no permiten el acceso de vehículos a su interior. Pese a ser una jornada laboral, acude gente de todas las edades.
Globos y peluches

Hace dos años que Lito y Lourdes, se encargan de dar un toque de alegría al Patio 10 de Santa Lastenia, la zona destinada a las sepulturas para nonatos, bebés y recién nacidos. Ambos decoran desde primera hora con peluches, globos y flores de colores esta zona donde decenas de pequeñas tumbas en la tierra rodeadas de césped recuerdan que allí se encuentran las sepulturas infantiles. No dejan ningún tipo de mensaje o identificación, pero su acción regala imágenes tan tiernas que los transeúntes las inmortalizan.
Aquí está enterrada la hermana recién nacida de Lito Vera, quien decidió hace un año iniciar este bonito homenaje. “Venimos aquí en estas fechas y le damos nuestro homenaje a estos niños que no tienen a nadie que se acuerde de ellos. La mayoría son nonatos, muchas tumbas no tienen nombre, y hay algunas datadas en los años 50 del siglo pasado”. Estos primos se sienten “muy felices por hacer esta iniciativa”, incluso Lourdes no duda en desplazarse desde Gran Canaria. Les avergüenza ser los protagonistas y no buscan un titular: “Es un gesto que nos nace del corazón. Estamos viviendo en una sociedad en la que perdemos nuestra humanidad, vivimos muy rápido, enfadados, con estrés…, hemos perdido las buenas acciones, las que nacen del corazón”, afirmó Lito Vera, que junto a Lourdes ofrecen su homenaje a estos desconocidos.
Seguimos nuestro camino. Cientos de personas se esmeran en el arreglo de las lápidas y su enramado. No puede faltar en esos momentos el recordatorio y la oración por sus difuntos. María y Juana, usuarias cada fin de semana de Santa Lastenia, lamentan que la capilla permanezca cerrada y su restauración esté en “el limbo”, pues el Cabildo y el Ayuntamiento no se ponen de acuerdo para afrontar la obra. Mañana el obispo de la Diócesis, Bernardo Álvarez, oficiará las misas en la cripta del crematorio, a las 9.00 y 10.00 horas, y a las 12.00 horas en el exterior de la capilla. Tras el acto, el consistorio realizará una ofrenda ante el panteón de los Hijos Ilustres y el monumento a García Sanabria.
Muy cerca, varios soldados del Mando Militar de Canarias preparan el solemne homenaje a los soldados que han fallecido en acto de servicio, y que se celebrará mañana a las 9.00 horas. Se depositará una corona de flores en su recuerdo y, posteriormente, se hará lo propio en el contiguo panteón francés, donde también se recuerda a los marinos que fallecieron en la defensa de Santa Cruz durante el ataque de Nelson, el 25 de julio de 1797.
Cada vez vienen menos
Desde el pasado fin de semana se aprecia un ir y venir de personas que se acercan a enramar las tumbas de sus familiares. De hecho, se espera que entre el pasado viernes y mañana pasen por este cementerio unas 70.000 personas, cuando la afluencia un fin de semana normal es de 2.500 usuarios, con picos de hasta 20.000 en jornadas como los días de la madre o el padre. “Hace 20 años, el día 31 de octubre llegamos a tener 60.000 visitantes, y en esta jornada, que será la de mayor afluencia, podremos rondar los 25.000”, aseguró Juan Antonio Higuera, gerente de la concesionaria del cementerio. “Se ha perdido esta tradición, pues la gente está optando por la comodidad de la incineración”. En Santa Lastenia actualmente hay el 70% de incineraciones, que van al pozo del recuerdo o los columbarios, y repercute en la mayor disposición de tumbas. “Tenemos sin estrenar más de 200 nichos desde 2004 y cada día realizamos cinco
traslados a osarios o nichos pequeños”. Ayer solo había previsto un entierro.
Los empleados de Santa Lastenia ‘echan de menos’ a Higinio Gorrín

Entre las miles de historias de Santa Lastenia todavía conmueve el amor de Higinio Gorrín. Desde el 21 de mayo de 2012, cuando falleció su esposa Úrsula, no dejó de visitar su tumba diariamente. Su salud ya no le permite visitarla tan asiduamente.





















