
Lamentablemente, Daniel Dowling llevará siempre consigo uno de los episodios más duros que podría sufrir un ser humano, sobre todo, si la víctima tiene tan solo 11 años. Ocurrió en Reino Unido en 1993. El niño, por aquel entonces, fue violado en repetidas ocasiones por su padre y madrastra para “quitarle la homosexualidad”, según recoge el diario británico Sunday Mirror.
Durante más de 20 años, estos terribles episodios han perseguido a Daniel hasta el punto que aún, hoy en día, no se atreve a oler el perfume que usaba la mujer. “Era el trabajo de mi padre protegerme. Robaron mi inocencia y arruinaron mi infancia. Nunca podré superar eso”, asegura la víctima en una entrevista concedida al citado medio.
“Papá me dijo que íbamos a probar algo diferente: quitarnos la ropa cada vez que alguien perdiera. Al final del juego, Annette estaba completamente desnuda. Me ordenaron tocar y besar sus pechos. Papá me animaba a hacerlo, así que pensé que estaba bien. Creo que esa noche fue una prueba de cómo reaccionaría porque el coito comenzó después de eso”, continúa visiblemente afectado.
Ahora, se ha hecho justicia y Daniel ha podido ver a sus agresores cumpliendo condena. Su padre, un exempleado del Ministerio de Defensa, fue condenado a 5 años de prisión, mientras que la que es hoy en día su expareja, a 8.





