
Los barrancos de Las Angustias, en la demarcación hidrográfica del Oeste, el de Las Nieves en el Este, y el de Las Palomas, gran parte del cual discurre en las proximidades de calles de Los Llanos de Aridane, serán objeto de proyectos de intervención para minimizar los riesgos de inundación que presentan, recogidos en la evaluación técnica llevada a cabo por el Consejo Insular de Aguas. Los riesgos son evidentes y los técnicos lo tienen claro al señalar que “la orografía, la climatología y la geología de La Palma configuran un conjunto de características territoriales que conducen a un régimen de avenidas notable”. En primer término destacan “la importancia y la frecuencia de las incidencias asociadas con este fenómeno”, en referencias a las avenidas de agua que pueden dejar tras de sí fuertes precipitaciones. En segundo lugar, “por la circunstancia de que la mayor parte de los daños no se deducen del hecho de que se generen grandes superficies inundadas en las vegas de los cauces, sino a causa de la velocidad del agua y los arrastres que moviliza”.





