arqueología

El vandalismo acecha al patrimonio arqueológico insular

Al expolio de yacimientos hay que sumar la acción de pseudoarqueólogos que alteran los espacios que se conservan del pasado benahoarita causando daños irreparables
Una roca pintada con almagre en La Zarza. | JORGE PAIS

Los expolios, grafitis o la alteración de los objetos y espacios son algunas prácticas que continúan agrediendo al patrimonio arqueológico de La Palma, causando daños, en muchas ocasiones, irreparables. No es un problema exclusivo de la Isla Bonita, pero sí posee una gran singularidad teniendo en cuenta la enorme riqueza cultural, social e incluso económica que aporta el valioso legado benahoarita.

El arqueólogo, inspector de Patrimonio del Cabildo y director del Museo Arqueológico Benahoarita, Jorge Pais, lleva años dando la batalla contra este fenómeno, que protagonizan auténticos vándalos, amigos de los ajeno, pero también pseudoarqueólogos que intervienen en estos espacios para indagar sobre el pasado al margen de todo rigor científico para dar rienda suelta a las más peregrinas hipótesis. Toda “una plaga” en Canarias, como destaca Pais.

El último episodio, que se repite con bastante frecuencia en el Parque Cultural La Zarza de Garafía, fue que pintaron completamente con almagre una roca que está justo debajo de uno de los paneles de grabados más espectaculares de este espacio. “Qué triste que haya gente que para reafirmar sus creencias, espiritualidad no tengan otra mejor manera de hacerlo que atentar contra la integridad del patrimonio arqueológico benahoarita”, se queja Pais.

Esta práctica del almagre se ha reducido solo a este espacio. Si bien, anteriormente se daba en otros lugares porque hubo una guía turística que decía que uno de los ritos que hacían los benahoaritas era rellenar los grabados de almagre. Además, destacó el hecho de que el Parque Cultural solo cuenta con una persona en el centro, por lo que los visitantes acceden sin vigilancia de ningún tipo.En algún momento se ha planteado la idoneidad de instalar cámaras no solo en este yacimiento arqueológico, sino en otros como La Fajana y El Verde, en El Paso, si bien se trata decisiones en las que también se valora el impacto que pueden causar.

Pais valoró la labor de protección los agentes del Seprona, Medio Ambiente o del Parque Nacional de La Caldera. “La colaboración es muy buena, pero puede ser mucho más efectiva y evitar estas actuaciones, sobre todos los expolios, que aunque sean muy pocos quienes lo practican, en minutos te hacen un destrozo irrecuperable”.

Muestra de la sensibilidad con esta problemática es que la isla estuvo presente en el II Congreso de Museos de Canarias que se celebró recientemente con un póster relativo a esta materia, realizado por Pais y la paleoantropóloga Nuria Álvarez., titulado Las colecciones arqueológicas en La Palma y los expolios: un problema a resolver.

Pais señala que “aunque la virulencia y el número de los expolios ha decrecido considerablemente respecto a épocas pasadas, aún es claramente visible su rastro por toda la orografía insular. “Algunos saqueadores, incluso, intentan vender el producto de su rapiña a través de internet o “presumen” de sus actuaciones delictivas a través de las redes sociales y no tienen empacho en mentir o criticar el trabajo de arqueólogos e investigadores que llevan buena parte de su vida trabajando en este campo”, concluye.

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