ciencia

Ramón García: “Hemos verificado que somos capaces de detectar radiación Cherenkov con el telescopio”

El investigador principal de CTA en el Instituto de Astrofísica de Canarias subraya el buen comportamiento que está ofreciendo el LST-1 en su período de prueba
Ramón García, junto a Pedro Duque y Rafael Rebolo en la inauguración del LST-1. | D. S.

El mayor telescopio de rayos gamma del mundo, el LST-1, prototipo de la Red Cherenkov (CTA, por sus siglas en inglés), vio la primera luz la noche del 14 al 15 de diciembre desde el Observatorio del Roque de Los Muchachos, donde fue inaugurada esta instalación científica el pasado mes de octubre. Esa noche fue “la primera vez que se abrió la cámara y se puso en funcionamiento, detectando la primera cascada de radiación Cherenkov”. Así lo confirmó Ramón García López, investigador principal de CTA en el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

Este hito en un programa científico que contempla la instalación de un centenar de telescopios entre los observatorios del hemisferio norte (La Palma) y sur (Chile), supone que “la cámara está operativa y que tiene la sensibilidad que esperábamos”. “Lo bueno de esto -prosiguió el científico del IAC- es ver que efectivamente la cámara funciona y somos capaces de detectar cascadas electromagnéticas que proporcionan el flash Cherenkov al final”.

Este telescopio está diseñado para detectar los rayos gamma de menor energía y las emisiones de muy alta energía de sus explosiones. Para poder captarlos, la cámara está dotada de una gran rapidez y sensibilidad.

Ramón García recordó que con la primera luz del Gran Telescopio Canarias, “lo que se hizo fue ver que un conjunto pequeño de los espejos era capaz de proporcionar una imagen en un punto de plano focal del telescopio. En este caso, lo que hemos conseguido con estas observaciones ha sido verificar que la cámara funciona, que somos capaces de detectar radiación Cherenkov con el telescopio”.

En cualquier caso, el científico del IAC indicó que aún queda “un largo camino por recorrer”, durante un período de ajustes que estaba estimado para un año. “Es un tiempo de prueba pero las cosas van bastante bien y nos estamos encontrando que el telescopio se ha hecho bien”, comentó García quien recordó que en la construcción de este instrumento hay “subsistemas de muchos institutos, de varios países diferentes y hay que hacer que todo opere conjuntamente y está funcionando bien”. “Las pruebas que estamos haciendo responden a lo que esperábamos del telescopio”, añadió.

Estima que en febrero empezarán a realizar observaciones conjuntas con la pareja de telescopios Magic. De hecho, señaló que la experiencia de trabajar con los gemelos “nos sirve como referencia para entender cómo se comporta el otro telescopio”. “Esa fue la apuesta que hicimos para que el prototipo de los LST debía estar en La Palma porque allí están los Magic”, sentenció.

TE PUEDE INTERESAR