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Una destructiva plaga de termitas se expande ya por tres municipios de Tenerife

El principal foco es Tacoronte, donde se han tratado ya más de 100 viviendas, se ha propagado a Valle de Guerra (La Laguna) y hay un caso en Los Cristianos (Arona); se comen toda la madera y los viñedos
Vivienda afectada en Tacoronte, donde las termitas (en el recuadro, un ejemplar) se cuelan por el cableado. Cedidas

Una plaga particularmente temible de termitas subterráneas se expande por Tenerife desde que se confirmó el primer caso en junio de 2017. Año y medio después, el voraz insecto (considerado el destructor de madera con mayor impacto económico en el mundo) ya se reparte por tres municipios de la Isla, si bien el principal foco está donde primero se detectó, en Tacoronte. Desde allí se ha propagado hacia Valle de Guerra (La Laguna), pero también hay un caso en Los Cristianos (Arona), concretamente en un centro comercial a donde puede haber llegado en un trasvase de plantas desde un vivero del Norte. Esta termita, originaria de Estados Unidos y conocida como termita subterránea oriental o del este (Reticulitermes flavipes) no le hace ascos a madera alguna, pero tampoco a cualquier planta, incluidos los viñedos.

En cuanto a la incidencia actual de esta plaga invasora, basta con remarcar que más de 100 viviendas tacoronteras ya han tenido que ser tratadas contra estas termitas, pero también se ha documentado su voraz presencia en postes de señalización, árboles de la zona y en un viñedo de muestra existente en un vivero norteño. Son, como se ha dicho, subterráneas, se reproducen con una facilidad abrumadora y atacan las construcciones desde abajo pero también desde dentro, colándose por los circuitos del cableado e incluso del agua.

Sobre su peligrosidad, hay coincidencia total entre autoridades como el consejero de Medio Ambiente del Cabildo, José Antonio Valbuena, o el de Podemos Fernando Sabaté, quien llevó este asunto al pleno celebrado esta semana. También coinciden investigadores consultados por DIARIO DE AVISOS como el doctor en Biología Animal David Hernández, que pronto verá publicado, precisamente, un trabajo suyo sobre la introducción de estas termitas en Tenerife en la prestigiosa revista científica Journal of Applied Entomology, o el especialista en termitas de la empresa Anticimex, David Mora, quien fue el que confirmó el año pasado, a través de los laboratorios de la Universidad de Lyon, que este destructor insecto había llegado a la Isla.

Para Valbuena, esta plaga “es muy preocupante, y como dije en el Pleno, nos lo tomamos muy en serio”. “Hace año y medio, nos reunimos con el Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento de Tacoronte, pero el Gobierno aseguró que se tomaría cartas en el asunto y no lo ha hecho, así que he dado órdenes a los técnicos del Cabildo para que se pongan a trabajar en el tema de inmediato”, afirma. Por su parte, Sabaté detalla a este periódico que “lo dije en el Pleno y lo digo ahora: puede que estemos a tiempo de evitar males mayores, pero tenemos que actuar de inmediato”. “Es como si, cuando llegó una plaga como la del picudo rojo, hubiéramos estado a tiempo de combatirla eficazmente”, apunta.

Por su parte, el biólogo David Hernández es igual de claro: “Es un tema grave, y más si tenemos en cuenta que este tipo de termitas pueden habitar en casi toda la Isla, porque les encanta el agua y soportan temperaturas de hasta cuatro grados. Por supuesto que son una seria amenaza para el patrimonio histórico, nuestros bosques de laurisilva (un hábitat ideal para esta termita) y los viñedos, sí”. Hernández añade que, “a gran escala, nunca se han erradicado”.

En cuanto a David Mora, quiso aclarar que “nosotros no queremos crear una alarma injustificada, pero es verdad que se ha extendido de una forma preocupante”. “Llevamos más de cien actuaciones en viviendas, solo en Tacoronte”, señala.

EE.UU. gasta dos mil millones de dólares al año para mantenerlas a raya

Que la termita subterránea del este u oriental es un enemigo temible lo saben bien en la gran superpotencia mundial de la que es originaria, Estados Unidos (EE.UU.), ya que este país gasta cerca de 2.000 millones de dólares anuales solo para mantenerlas a raya, dado que a gran escala nadie ha logrado erradicarlas, tal y como explica a DIARIO DE AVISOS el doctor en Biología Animal por la Universidad de La Laguna David Hernández.

Estos insectos son los destructores de madera de mayor importancia económica en los Estados Unidos y se alimentan de material de celulosa, como la madera estructural en edificios, accesorios de madera, papel, libros y algodón, si bien en la Península se han detectado casos en los que se comen hasta las papas o las zanahorias. Una colonia madura puede variar desde 20,000 trabajadores hasta cinco millones de trabajadores y la reina principal de la colonia establece de 5.000 a 10.000 huevos por día para sumar a este total.

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