
Francisco Paz está convencido de que lograr una gestión eficaz en la política municipal, la más próxima a las personas, es una carrera de fondo. Su llegada a la alcaldía de San Andrés y Sauces en las elecciones de 2011 y la mayoría absoluta lograda en la última cita con las urnas le ha permitido liquidar la millonaria deuda que este municipio, cabecera de la comarca norte de La Palma, mantenía con los bancos y que llegó a muchos proveedores a no suministrar servicios. La reversión de esa situación, logrando eliminar dejar a cero el débito público y la puesta en marcha de un ambicioso plan en vías de desarrollo para el desarrollo turístico sostenido del litoral y de los pasos para consolidar la zona comercial de un municipio que ha quiere frenar la pérdida de población, no le restan capacidad autocrítica, de la que emana la voluntad por sacar adelante, si consigue revalidar el éxito en las urnas, el Plan General de Ordenación.
– En la recta final del mandato ¿qué asignaturas le queda por aprobar a este Ayuntamiento?
“Comenzamos en 2011 un proyecto para consolidar la economía, los servicios esenciales y dotar de mayores recursos al municipio y sí, puedo decir que lo hemos conseguido, pero sería falso decir que el trabajo ha terminado: es una equivocación asumir que la política municipal tiene que proyectarse solo en un mandato. Este es un municipio que ocho años atrás estaba totalmente endeudado, lo que ponía en peligro los servicios esenciales, un municipio que no tenía estrategia de crecimiento y donde ni siquiera los proveedores querían dar servicio. El municipio se ha convertido en un municipio solvente que en este Presupuesto cuenta con más de un millón de euros en inversión.
– Pero hay tareas pendientes.
En la gestión municipal no podemos vanagloriarnos, mucho menos cuando a pesar de todas las metas alcanzadas, no se ha podido aprobar el Plan General de Ordenación, que seguimos empujando y que ahora ya está en manos del Cabildo para que se convierta en la herramienta que posibilite la llegada de inversión privada y un desarrollo que revierta la pérdida de población en la atracción de residentes, un trabajo de gestión que aspira a convertir a San Andrés y Sauces en un lugar donde nuestros jóvenes quieran vivir y puedan aspirar a construir su futuro. La palabra satisfecho no debe estar en el vocabulario de un político porque sería romper con la esencia misma de las nuevas metas”.
– Usted ha liderado el Ayuntamiento durante dos mandatos. ¿Tiene aspiraciones más allá de San Andrés y Sauces?
“Esta es la política que me gusta, la manera de estar cerca de los vecinos, de dar respuestas y de sentirme útil. Es un trabajo intenso en el que estas permanentemente conectado, dentro y fuera del Ayuntamiento, al pie de una obra o buscando recursos para proyectos que permitan dar mejores servicios. He vuelto a tener la confianza de mis compañeros en el Partido Socialista para ser el candidato en mayo de este año y para mi es una responsabilidad a la que quiero hacer frente con seguridad”.
– Se da entonces por satisfecho.
Ni muchos menos. Hemos logrado una potente inversión de manos del Cabildo para una nueva residencia de mayores, que reforzará la oferta de plazas que ya tenemos en servicio, hemos ampliado la inversión en infraestructuras de ocio y deportivas para nuestros vecinos, hemos abiertos nuevas calles y mejorado el acceso a pistas agrícolas, y somos el único municipio palmero con una casa de la juventud que potencia la interacción de los jóvenes con la vida local, con proyectos que han logrado de forma reiterada el reconocimiento y el apoyo de programas europeos, y aumentando de forma progresiva las ayudas a los estudiantes, realizando planes de empleo para dar cobertura a las personas paradas. No tengo ninguna duda sobre el gran potencial que tiene San Andrés y Sauces y lo vamos a seguir demostrando”.
– Se ha referido muchas veces a la necesidad de que el municipio ostente de forma visible su liderazgo como cabecera de la comarca.
“La comarca noreste necesita recordar su protagonismo, y eso debe hacerlo no solo con una política doméstica. En San Andrés y Sauces tenemos la aspiración de conseguir el desarrollo de nuestro plan para el litoral, consolidando una oferta distinta a la que tienen otros núcleos turísticos convencionales en la Isla. Lo hacemos conscientes del privilegio de contar con recursos únicos que no deben ser sola la excusa para una visita, sino para que se nos escoja como lugar de estancia vacacional, porque es eso precisamente lo que nos permitirá generar riqueza, ampliar la oferta de servicios, crear empleo y conseguir que este sea un lugar atractivo para vivir”.




