Fútbol

Fran Sabina, cuando los años sí que pasan en balde

El delantero tinerfeño se convierte en el futbolista más veterano en jugar en el Grupo Canario de la Tercera División una semana después de haber cumplido los 43 años

Fran Sabina, después del partido del pasado sábado ante el Buzanada. / DA

Hace una semana celebraba su 43 cumpleaños y este sábado le tocó celebrar algo casi más especial. Su estreno esta temporada en las filas del Santa Úrsula le sirvió para convertirse en el futbolista más veterano en jugar en el Grupo Canario de Tercera División. A Fran Sabina no se le agota el combustible. Es la excepción de muchos dichos y tópicos futboleros y se aferra a uno muy especial creado para la ocasión, los año sí pasan en balde… por él.

El nuevo hombre récord empezó a hacer sonar su nombre en aquel histórico juvenil de la UD Tacuense que llegó a disputar la competición nacional Sub 19, una competición de la que guarda los mejores recuerdos. “Recorrimos toda España con aquel equipo, pasé de la inocencia de las etapas anteriores, cuando era niño, a la locura de la juventud”, con el equipo de Taco en el que jugó en Preferente, Juvenil Nacional y Sub 19.

Su estreno en el fútbol regional lo realizó en las filas de la AD Laguna, de allí llegó al Tenerife B antes de regresar al cuadro lagunero. Luego, en el Realejos, logró la Copa Heliodoro, estuvo tres años (42 tantos en 106 partidos de liga) y puso rumbo a Gran Canaria para enrolarse en el Vecindario donde hizo 12 goles en la campaña 2000/2001. En el Universidad firmó tres en una campaña que acabó en las filas del Castillo para disputar las eliminatorias de ascenso y al año siguiente cambió de isla para hacer siete goles en el Pájara Playas de Jandía.

De nuevo le tocó hacer las maletas para irse a La Palma. En el Tenisca sumó dos años más de trayectoria con 28 goles en 58 partidos durante una primera etapa. Luego volvería para jugar en la 2007/2008 después de pasar otros dos cursos en las filas del Atlético Granadilla (23 goles en 49 partidos). Su última experiencia en Tercera División antes de esta temporada le llevó de vuelta a Los Realejos para hacer 14 goles en 28 partidos de liga.

En el Atlético Tacoronte estuvo las ocho últimas campañas logrando el ascenso a Preferente y a Tercera, siendo máximo goleador de Primera y Preferente. “El fútbol lo ha sido todo en mi vida, no me la imagino sin el fútbol”, destacaba ayer mientras veía desde la grada el partido semanal de su hijo Fran, también nacido con el ADN de los goleadores.

Para Sabina no hay un momento destacable en su carrera, hay miles. “Tengo el privilegio de que a mis 43 años sigo disfrutando como siempre, con las sensaciones de antes de cada partido, las vivencias del vestuario, el olor a césped, el sonido del pitido inicial”.

Ese sentimiento lo corrobora su mujer, Mercedes. “Deberían ver el entusiasmo y la ilusión con la que prepara el bolso antes de cada entrenamiento y de cada partido”. Mercedes, que ha padecido con Fran esos “momentos difíciles en los que me he planteado si valía la pena tanto sacrificio”, se convirtió en su principal seguidora y su punto de apoyo junto a su hijo. “Gracias a la maravillosa familia que tengo he podido mantenerme mentalmente fuerte, ellos me animaban a seguir adelante, han sido mis incansables compañeros de viaje y saben lo que significa el fútbol para mí, con ellos, al igual que con mis amigos, todo ha sido más fácil”, expresaba Sabina.

“El fútbol no sólo lo forman los jugadores, hay mucha gente extraordinaria que lo compone, aficionados, directivos, cuerpos técnicos, fisioterapeutas, árbitros, delegados, periodistas, cantinas… este deporte me ha brindado la oportunidad de conocer personas maravillosas, de visitar muchos lugares y vivir experiencias indescriptibles”, asegura en el momento más nostálgico de otro maravilloso día en su carrera deportiva.

Y es que el sábado Sabina superó a dos jugadores legendarios del Grupo Canario de Tercera División, el cancerbero Antonio y el centrocampista Suso. El meta jugó su última temporada con 42 años en las filas del Victoria de Tazacorte, el ex futbolista del Mensajero también tenía 42 años en su último curso en Tercera.

En esta temporada el Santa Úrsula le abrió las puertas del retorno a la categoría y Sabina no lo dudó. “El trabajo, la humildad y el sacrificio siempre tienen su recompensa”, explicaba el atacante, que nada más pisar el terreno de juego en el dia de su debut provocaba un penalti que no acabaría en gol. La derrota (0-2) ante el Buzanada enturbió un poco su día, pero también le sirvió de acicate porque no se conforma con lo alcanzado. “Estoy muy agradecido e ilusionado con haber podido regresar a esta categoría con el Santa Úrsula, una familia de la que me he sentido parte desde el primer día, como si llevara aquí toda la vida”, sentenciaba el incombustible Sabina.