superconfidencial

¿Es la justicia igual para todos?

La justicia en España no es igual para todos. Existen tribunales que juzgan con extremada dureza y otras administraciones que aplican sus resoluciones con desorbitada benevolencia. El caso más paradigmático lo tienen en el niño de los Pujol, Oriol, que ha salido del talego en régimen abierto a los dos meses de ser internado en una prisión catalana. El delito que se le atribuye es el de cohecho. Bueno, o el de cobrar comisiones ilegales en el caso de las ITV. Fue condenado, benévolamente, a dos años y medio de cárcel y la administración de justicia catalana lo ha soltado a los dos meses, en eso que llaman “tercer grado”. ¿Y qué les pasó a Norberto Plasencia, Manolo Parejo y Loreto Ariz, la arquitecta municipal de Santa Cruz? ¿Tuvieron el mismo trato del tribunal y de la administración autonómica de justicia? Me da que todo se nos está yendo de las manos y de que en España lo que sigue mandando es el dinero y el poder. ¿Y saben por qué? Pues porque Plasencia, Parejo y Loreto son personas honestas, que no se mamaron un duro de nadie y que si cometieron algún error fue equivocarse en cuestiones administrativas, que los jueces y fiscales -o las leyes- se empeñan en ligar con la jurisdicción penal y la corrupción. Los jueces y fiscales deberían hacer examen de conciencia y la opinión pública también. Lo que pasa es que la opinión pública ha dejado de existir y los criterios unitarios en la administración de justicia, igual. Me moriré desencantado de este poder y de quienes administran una justicia que me parece que no lo es tanto y de la cual sospecho con fundada razón. Jamás he creído en la justicia humana, porque tampoco creo en la divina. Lo mismo que tampoco creo en la objetividad del hombre, que es un sujeto en sí mismo.

TE PUEDE INTERESAR