
Todo comenzó cuando una madre, que se definía como “católica”, escribió a un periódico de Indiana, en los Estados Unidos, al no poder tolerar que en la Universidad de Notre Dame “muchas mujeres” fueran con leggings a clase. “Soy sólo una madre católica de cuatro hijos con un problema que sólo las niñas pueden resolver: los leggings”.
Porque Mary White, que es como se llama esta mujer, acudía a misa en la capilla universitaria, reconociendo que su atuendo le molestaba “mucho” también porque pensaba en la sociedad: “Me avergonzaba por las jóvenes en la misa, pero también por los demás hombres a nuestro alrededor y detrás de nosotros que no podían evitar ver sus traseros”.
La señora White logró justo lo contrario. En el campus universitario se organizó el Leggins Pride Day, algo que saltó a las redes sociales. “¿Por qué no podemos vestir así? ¿Los hombres no pueden controlarse?”, decía una estudiante.
Lo que parece claro es que la señora White logró justo lo contrario a lo que buscaba.
a Catholic mom published an opinion in ND’s newspaper that leggings Lead Men Into Sin so we’re protesting our right to not be responsible for men and to not be constantly policed by morals or femininity #LeggingsDayND pic.twitter.com/bN7oTNheIc
— anne-marie (@anniejarr) 26 de marzo de 2019
I love leggings!! Not because they're skin tight and make butts look good but because they're comfy! Anyone can wear whatever they like. End of! So happy there are so many people standing up to this woman. pic.twitter.com/ROAyauhRDU
— gfdchgv (@emilycassells99) 29 de marzo de 2019
Colorful leggings and angry mothers give me life (I just wanted a reason to post a pic and this is my time to shine) pic.twitter.com/FLcIQwhwxd
— Nicole (@its_Nicoco1317) 28 de marzo de 2019
holy jezabels! leggings AND a cropped @Irish4RepHealth tee?! #leggingsdayND #neveraninvitation pic.twitter.com/tLpIHBvwqS
— Dani Green (@danigreen41) 26 de marzo de 2019




