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Apuesta por la calidad

El objetivo del Grupo Hidramar es cuidar el medio ambiente; en 2018 Tenerife Shipyards invirtió más de 60.000 euros en la gestión de residuos
Arriba, Jhon Nestares, responsable del departamento de ingeniería y producción; abajo, imagen de una plataforma en el puerto capitalino. Mario González
Jhon Nestares, responsable del departamento de ingeniería y producción. Mario González
Jhon Nestares, responsable del departamento de ingeniería y producción. Mario González

En Tenerife Shipyards, empresa del Grupo Hidramar, desde que un proyecto llega, el departamento de ingeniería y producción, que dirige Jhon Nestares, estudia las necesidades del cliente para su ejecución. En todo este proceso, la calidad es un aspecto “fundamental” para el grupo. Por ello, el departamento de calidad genera, desde el minuto uno, un documento de control de la calidad “para que el producto final cumpla con los requisitos del cliente”.

Cuidar el medio ambiente es otra de las prioridades del grupo: “Empleamos estrictas metodologías de prevención de la contaminación, además de una política de segregación de residuos que nos permite aprovechar y reciclar todo lo posible. Además, contamos con certificaciones internacionales que acreditan nuestras buenas prácticas, superando de manera exitosa las inspecciones no programadas que se realizan”, explica Nestares.

Entre las certificaciones con las que cuenta el grupo están la ISO 9001 2008, que controla el sistema de gestión de calidad; la OHSAS 18001:2007, el sistema de gestión de seguridad y salud ocupacional, y la ISO 14001:2004, el sistema de gestión ambiental. Todas estas normas, explica, tienen una serie de procedimientos que hay que cumplir de forma estricta, y el grupo lo hace. “El resultado”, señala, “es un trabajo bien hecho y de calidad, con un cliente contento que vuelva a contratarnos”.

Arriba, Jhon Nestares, responsable del departamento de ingeniería y producción; abajo, imagen de una plataforma en el puerto capitalino. Mario González
Imagen de una plataforma en el puerto capitalino. Mario González

La política medioambiental del grupo se basa en varios aspectos. Uno de ellos es la segregación de residuos dentro del astillero: “Es decir, diferenciamos y separamos todos los residuos que procesamos o generamos. Tenemos un área preparada para separarlos, así como para reducir y reutilizar todo lo posible. Cualquier sustancia generada en el astillero que pueda verterse no cae al mar ni a la red de desagüe de la ciudad. Hay unos pozos que cada cierto tiempo son limpiados por una empresa gestora que está dada de alta para tratar este tipo de residuos y se los lleva”. Por ejemplo, Tenerife Shipyards invirtió el año pasado más de 60.000 euros en gestión de residuos y en formación. Dentro de este presupuesto se incluyen las auditorías internas que realiza la empresa y la externalización de determinados servicios, subcontratando a empresas especializadas en la gestión de residuos. Otro aspecto fundamental son las barreras anticontaminantes, que se colocan alrededor de las plataformas petrolíferas, tanto bajo el agua como flotando alrededor. Su objetivo es claro: impedir que el agua contaminada que se genera alrededor de la plataforma se mezcle con el resto del agua. “Una vez terminados los trabajos”, precisa, “el agua contaminada se procesa y depura”. Además, explica Nestares, todas las plataformas cumplen estrictamente con la regulación MARPOL 73/78, que rige cómo tratar los residuos procedentes de una plataforma. Asimismo, el grupo dispone de arquetas separadoras de grasa, que son máquinas cuya única función es filtrar el agua contaminada de aceites y grasas, así como de otros residuos sólidos. Para ello, el grupo realiza revisiones de mantenimiento al menos en dos ocasiones al año.

Otra de las medidas que aplica el grupo para respetar y cuidar el medio ambiente es la limpieza por granallado. Se trata de un método empleado para limpiar y/o pulir el metal. Se lanza arena de sílice a gran velocidad, utilizando un chorro de aire a presión. La arena tiene cierta vida útil, por lo que también debe ser gestionada como residuo. Para evitar generar residuos, Tenerife Shipyards emplea granalla reutilizable, ahorrando grandes cantidades de dinero. Otra medida que contribuye a la sostenibilidad es, por ejemplo, que toda la iluminación de la instalación se realiza con lámparas led, ahorrando casi 10.000 euros de gasto energético. Además, se emplean detergentes biodegradables en las zonas de lavado de manos.

“Para nosotros es muy importante respetar la calidad y el medio ambiente, y para ello formamos y concienciamos a todos los trabajadores en la gestión de residuos”, declara Jhon Nestares.

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