El Gobierno de Canarias quiere que Aena reconsidere el reparto de las inversiones previstas para el periodo 2027-2031 en los aeropuertos de Tenerife Sur y Gran Canaria, al entender que no se han distribuido de manera equilibrada y que el aeropuerto tinerfeño resulta beneficiado frente al grancanario, a pesar, señala, de que este tiene una mayor actividad. De atenderse esta petición del Ejecutivo regional, las inversiones previstas en Tenerife Sur podrían verse recortadas.
Así lo explica la Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad en una nota en la que informa de que ha presentado alegaciones al proyecto del Documento de Regulación Aeroportuaria (Dora). Entre estas alegaciones el Ejecutivo regional incide en “la conveniencia de revisar la distribución de la inversión prevista en los aeropuertos del Archipiélago, con el objetivo de avanzar hacia un reparto más equilibrado entre las principales infraestructuras aeroportuarias de Canarias”.
En este sentido, el Gobierno de Canarias señala que, mientras el Dora contempla una inversión de 375 millones de euros para el aeropuerto de Tenerife Sur, el aeropuerto de Gran Canaria dispone de 219 millones, pese a registrar una mayor actividad. Por ello, el Ejecutivo solicita “una revisión del reparto inversor o, al menos, una justificación técnica detallada de los criterios aplicados”.
El consejero Pablo Rodríguez indicó que “el Ejecutivo ha trasladado al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible un documento elaborado tras un proceso de trabajo conjunto con los cabildos insulares, en el que se recogen tanto consideraciones generales como propuestas técnicas específicas para cada aeropuerto”.
Entre las principales líneas de actuación, se informa de que el Gobierno canario plantea la necesidad de avanzar en la intermodalidad ferroviaria en los aeropuertos de Gran Canaria y Tenerife Sur, incorporando previsiones más concretas que permitan garantizar la futura integración de estas infraestructuras con los proyectos ferroviarios en desarrollo, así como la reserva de espacios y la definición de condiciones objetivas que permitan activar las actuaciones.
Según explica la consejería, uno de los ejes centrales de las alegaciones es el reconocimiento expreso de la singularidad del sistema aeroportuario canario, condicionado por factores como la insularidad, su condición de región ultraperiférica, la elevada frecuencia de vuelos interinsulares o la dependencia del transporte aéreo para la cohesión territorial.
En este sentido, el Ejecutivo autonómico considera necesario que la regulación aeroportuaria incorpore medidas específicas que permitan adaptar la gestión aeroportuaria a estas características, especialmente en ámbitos como la atención a pasajeros con movilidad reducida, la operativa interinsular o la conectividad de las islas no capitalinas.
El documento incluye, según explica, un amplio conjunto de propuestas técnicas orientadas a mejorar la sostenibilidad, la digitalización, la seguridad operacional y la experiencia del pasajero en el conjunto de la red aeroportuaria canaria. Entre ellas destacan actuaciones como la reducción de la huella de carbono, la implantación de tecnologías de trazabilidad de equipajes, la modernización de infraestructuras o la mejora de los servicios al usuario.
De forma específica, el Gobierno de Canarias detalla actuaciones concretas para cada aeropuerto, con el objetivo de dar respuesta a sus necesidades particulares y garantizar su adecuado desarrollo durante el periodo regulatorio.
En relación con la operatividad del sistema, se propone la incorporación de medidas transitorias que permitan garantizar la capacidad operativa de infraestructuras con limitaciones actuales. Es el caso del aeropuerto César Manrique-Lanzarote, que presenta problemas de saturación hasta la finalización de la ampliación prevista en 2030; especialmente, con vistas a la futura implantación de los sistemas europeos de control de fronteras. Además, el documento recoge demandas específicas para otros aeropuertos.
Una partida global de 1.800 millones para los aeropuertos canarios
El pasado mes de febrero se hizo pública la propuesta del tercer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) de Aena, aprobada por su Consejo de Administración, para el periodo comprendido entre 2027 y 2031, en la que se anunció una inversión global de 1.800 millones euros en los aeropuertos canario. De ese total, 867 millones se destinarán a los dos aeródromos tinerfeños. Casi la mitad de esta última cifra, un montante de 438 millones de euros, se va a emplear en las ampliaciones de ambas instalaciones aeroportuarias canarias.
Así, según la información aportada por Aena, Tenerife Sur contará en el quinquenio citado con 289 millones de euros para acometer la ampliación. El resto, hasta los 550 millones comprometidos para la remodelación integral de su terminal, deberá esperar al próximo periodo regulatorio, el Dora 4.
Para la ampliación del aeropuerto de Tenerife Norte-Ciudad de La laguna, Aena ha previsto una inversión de 149 millones de euros entre 2027 y 2031. Los cien millones de euros restantes, hasta alcanzar los 250 previstos para la totalidad del proyecto, no se materializarán hasta el siguiente periodo.






