hantavirus

Un aeropuerto a menos de diez minutos y un puerto casi inoperativo: las razones que llevan al Hondius a atracar en Granadilla

Condicionantes que facilitan la logística de una evacuación aislada y coordinada a través de un protocolo acorde a la emergencia sanitaria
MV Hondius

El Puerto de Granadilla recibirá el próximo sábado al crucero MV Hondius, el buque de bandera neerlandesa fondeado frente a Praia (Cabo Verde) tras un brote de hantavirus que ha provocado la muerte de 3 pasajeros. El barco, que partió el 1 de abril de Ushuaia con destino al archipiélago caboverdiano, se encuentra fondeado desde el domingo frente a Praia, con 88 pasajeros y 59 tripulantes de 23 nacionalidades.

La OMS, en coordinación con el Gobierno de España al que requirió asistencia, ha designado finalmente el Puerto de Granadilla de Abona como el enclave más apto para acoger al MV Hondius. La elección responde, entre otras cuestiones tenidas en cuenta, a la escasa actividad comercial del enclave, sumado a la cercanía de a apenas diez minutos con el aeropuerto Tenerife Sur, condicionantes que facilitan la logística de una evacuación aislada y coordinada a través de un protocolo acorde a la emergencia sanitaria.

Su conexión directa con la TF-1 permite, además, articular en un único corredor el transporte a los distintos puntos de interés del dispositivo, entre ellos el Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, a menos de 50 kilómetros del muelle.

El dispositivo previsto prevé que todos los pasajeros extranjeros sean repatriados a través del aeródromo a sus respectivos países en transportes especiales habilitados ad hoc, siempre y cuando su condición clínica no lo impida. La atención preliminar a pie de puerto será brindada por los efectivos de Sanidad.

Los catorce ciudadanos españoles —cinco catalanes, tres madrileños, tres asturianos, un castellanoleonés, un gallego y un valenciano— serán trasladados, tras su examen en el muelle, en un avión militar a la base de Torrejón de Ardoz para ser ingresados en el Hospital Militar Gómez Ulla, ubicado en Madrid, donde guardarán la cuarentena.

El sur y las emergencias sanitarias internacionales

El sur tinerfeño funciona así, por segunda vez en seis años, como puerta de entrada de una emergencia sanitaria internacional. Un turista italiano hospedado en el hotel H10 Costa Adeje Palace resultó infectado por coronavirus el 24 de febrero de 2020, y las autoridades sanitarias decretaron el confinamiento de sus 893 clientes y alrededor de medio centenar de empleados. 

Fue el primer positivo por Covid-19 en Tenerife y el segundo de España, tres semanas después del caso registrado en Hermigua (La Gomera). El paciente había llegado a través del aeropuerto Tenerife Sur, el mismo eje logístico que ahora articula el dispositivo del Hondius.

La operativa del sábado se desarrollará en una infraestructura cuya operativa a pleno rendimiento está aún lejos de completarse. La actividad real del recinto portuario lo sitúa como el de menor movimiento de mercancías de las once dársenas gestionadas por las dos autoridades portuarias de Canarias.

La operativa estable se reduce a las descargas de gas de DISA, los trabajos vinculados a aerogeneradores y diversos contratos de reparación naval.

Inclemencias meteorológicas 

El factor que de manera más persistente ha lastrado la operatividad del muelle es meteorológico. Según la legislación española, los buques gasísticos no pueden operar si el viento supera el grado 5 en la escala de Beaufort —entre 29 y 38 kilómetros por hora—. Con los datos disponibles, incluidos los aportados por el Observatorio Ambiental de Granadilla, este puerto no es operativo “más de la mitad del año” para estos buques ni para los grandes portacontenedores.

Esa limitación física, sumada a su inacabado muelle de Ribera, ha frustrado de manera reiterada los planes para implantar líneas regulares de ferrys en este muelle sureño.

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