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Alonso preside de nuevo el Cabildo con amenaza de censura inminente

Desánimo en CC ante lo avanzado de las conversaciones que mantiene Pedro Martín (PSOE) con Ciudadanos, Sí Podemos y Partido Popular para relevar a Coalición Canaria
Alonso saluda a Bermúdez durante el acto de ayer| FP

“Mi caballo, mi reino por un caballo”. No todos los días escoge un gobernante en su toma de posesión la figura de Ricardo III, el último de los Plantagenet, que fuera inmortalizado por William Shakespeare en la obra de mismo nombre. Pero así quiso iniciar su discurso de toma de posesión como presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso, quien anoche repitió por tercera vez en tal tesitura.

Desde luego, Alonso no hizo referencia a las mil y un vilezas con las que lo retrató el bardo de Stratford-upon-Avon hasta el fin de los días, pero sí a la manida sentencia atribuida literariamente a Ricardo, ya derrotado en la batalla de Bosworth (1485) pero no vencido en su espíritu, clamaba “un caballo, mi reino por un caballo” con el vano afán de seguir guerreando.

Aunque bien pudo referirse a su enésima alusión posterior a un pacto por Tenerife entre todas las fuerzas con representación en el Cabildo de Tenerife, su explicación de que “y si lo importante no fuera quién lo hace, sino qué hacemos. Si con esa frase, Shakespeare le hubiera puesto un halo de lucidez y sentido a la muerte del rey” invitaba a recordar la amenaza de una moción de censura inminente encabezada por el socialista Pedro Martín, quien, como ha informado DIARIO DE AVISOS, tiene muy avanzadas sus negociaciones con el resto de fuerzas para presentar una censura.

Hay que recordar que el PSOE obtuvo tantos consejeros como Coalición Canaria, 11, aunque 909 votos menos. Es más, ayer apenas se hablaba de otra cosa en los corrrillos de un acto de constitución del nuevo Cabildo de Tenerife que presentó un lleno absoluto, a tal punto que hubo asistentes que se quedaron por fuera de la abarrotada sala, donde se encontraban presentes numerosas autoridades, entre las que destacaban el presidente en funciones del Gobierno regional, Fernando Clavijo, o el teniente general Carlos Palacios.

Aunque públicamente ayer era día para los buenos modales y se repitió el consabido “hoy no toca hablar de una posible censura”, lo cierto es que, al parecer, las negociaciones entre el PSOE y Ciudadanos, a las que Sí Podemos no hace mala cara, están muy avanzadas. A este respecto, cabe recordar que tanto CC como PSOE tienen 11 consejeros, por los cuatro del PP, tres de Sí Podemos y dos de Ciudadanos, un partido liderado por un clásico de la casa, Enrique Arriaga, quien ayer no pudo por menos que recordar que fue en 2001 donde entró a trabajar en una casa que, lógicamente, vive como suya.

Respecto al acto en sí, comenzó con la elección de la Mesa de Edad, de la que fue presidente José Manuel Pitti (CC) como el más veterano de los consejeros insulares. El ya exdiputado regional se conserva bien, porque el asombro en la sala de prensa fue notable al saber del dato. Lo cierto es que fue el excelente periodista deportivo ahora reconvertido a político quien entregó el bastón de mando a Alonso, quien en su discurso, como se ha dicho, insistió en que todos los consejeros remen a favor de la Isla en ese pacto por Tenerife. Alonso protagonizó el momento emocionante de la velada con su voz entrecortada al recordar a su abuela y la penosa enfermedad que ha padecido.

Con anterioridad hablaron, por este orden, Arriaga, quien hizo un discurso sobrio pero también muy personal; María José Belda (Sí Podemos), de lejos la más inconformista y crítica con el estado actual de la Isla; y Lope Afonso (PP), que se mantuvo equidistante. Todos tuvieron palabras para la movilidad (ay, los atascos) y el sector primario.

Como ha venido ocurriendo en las instituciones de toda España, de particular interés resultó el protocolo escogido por cada uno de los 31 consejeros a la hora de tomar posesión de su nuevo cargo. Los de Coalición Canaria, PSOE y Ciudadanos se mantuvieron fieles a lo previsto, jurando o prometiendo (según la conciencia de cada uno) lealtad al Rey, a la Constitución y al Estatuto de Autonomía. Sin embargo, los del Partido Popular (algunos) no mencionaron al Estatuto, mientras que en Sí Podemos coincidieron en añadir la coletilla “por imperativo legal” en lo que respecta al Rey, para a continuación sumar algo de su cosecha. La portavoz, Belda, hizo alusión al movimiento feminista, mientras que su compañera Ruth Acosta prefirió por un mensaje de corte ecologista. Pero llamó más la atención José David Carballo, quien culminó su juramento con los versos de La Maleta, el gran poema del grancanario Pedro Lezcano. En concreto recordó este pasaje: “A los que venden la tierra que no es suya, que cojan para siempre la maleta”.

En resumen, hayan vendido o no la tierra, lo cierto es que ayer se vivió en el Cabildo un acto que se antoja inconcluso, como si todo fuera a cambiar antes de lo que se espera. De momento, el próximo lunes se constituyen los grupos partidistas.

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