Tribunales

La familia de Yéremi pide que se releve al juez y se reabra el caso

El conocido letrado madrileño Marcos García Montes, que dirige ahora la representación legal de los parientes del pequeño desaparecido hace 12 años, apunta contra ‘El Rubio’

Marcos García Montes, junto a la madre de Yéremi, Ithaisa, y otros familiares del pequeño ausente. Elvira Urquijo (EFE)
Marcos García Montes, junto a la madre de Yéremi, Ithaisa, y otros familiares del pequeño ausente. Elvira Urquijo (EFE)

Los padres de Yéremi Vargas, el niño que desapareció en Vecindario (Gran Canaria) hace 12 años, van a pedir que se releve del caso al juez que lo archivó en octubre de 2017 y que las investigaciones se retomen en la línea que sugería la Guardia Civil, con Antonio Ojeda como sospechoso.

El nuevo letrado de la familia Suárez-Vargas, Marcos García Montes, anunció ayer que el próximo mes de septiembre presentará una serie de iniciativas para denunciar que el instructor del caso Yéremi, el juez Juan Manuel Hermo, no practicó -a su juicio- determinadas líneas de investigación necesarias para acreditar una serie de indicios que señalaban a Ojeda y dictó un auto de archivo “injusto, a sabiendas”.

Ithaisa Suárez, la madre de Yéremi, que ayer hubiera cumplido 20 años, aseguró que la familia afronta esta nueva etapa “con mucha esperanza”, confiada en poder “saber la verdad” algún día y también en poder “recuperar lo que quede de él y tener un sitio donde ir a llorarle y llevarle flores”.

“Llevamos 12 años con este sufrimiento… y ya está bien”, confesó Suárez, que no se resigna a que su hijo siga cumpliendo años sin saber dónde está, aunque sí sospecha qué le ocurrió.

El caso Yéremi está detenido en el auto que dictó el 25 de octubre de 2017 el juez instructor del caso, más tarde avalado por la Audiencia de Las Palmas. El magistrado que se ocupó de investigar la desaparición defiende que no existe en la causa ningún indicio que permita incriminar a Antonio Ojeda, “ni a ninguna otra persona”.

García Montes señaló ayer que ha encargado a un equipo de criminólogos y peritos que repasen este procedimiento para intentar reabrirlo y que su dictamen coincide en la línea apuntada por la Guardia Civil. No se observa otra hipótesis, sostiene, que la que apunta a Ojeda como presunto asesino del niño de Vecindario.

Este letrado sostiene que el trabajo que realizó el equipo de la Guardia Civil que se ha ocupado durante más de una década de la desaparición de Yéremi “es coherente”, además de “impecable”, y necesariamente debía conducir a investigar a Ojeda, alias el Rubio.

El nuevo abogado de los Suárez-Vargas recordó igualmente que el juez del caso tiene abierto un expediente en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por cómo trató a la Guardia Civil y añadió que está recabando declaraciones de testigos que también tienen “quejas” sobre cómo les atendió el magistrado Hermo.

Caso Bretón

Para García Montes, el caso Yéremi guarda muchas similitudes con el de José Bretón, condenado a 40 años de cárcel por matar a sus hijos Ruth y José, en el sentido de que existen indicios para transformar lo que parece solo una desaparición en un asesinato. El letrado de la familia del desaparecido precisó que sus críticas se dirigen solo al juez, no a la sección de la Audiencia de Las Palmas que avaló su decisión de archivar el caso, porque entiende que, en las condiciones en las que se le presentó la causa, no tenía más opción.

Desde su punto de vista, Ojeda tenía “móvil, ocasión y beneficio” para matar a Yéremi Vargas, guiado, presuntamente, por los mismos deseos sexuales que años más tarde le llevaron a agredir sexualmente a otro niño en Doctoral (localidad colindante con Vecindario), uno hechos por los que ahora cumple una condena de cinco años de cárcel.
García Montes remarcó que existen una serie de conversaciones de Ojeda con compañeros de celda que no se han investigado suficientemente, en las que el sospechoso dice que el niño “está muerto” -cuando oficialmente está desaparecido- y sugiere que su cadáver fue destruido quemándolo.

Y opina este letrado que las sospechas que levantan esas conversaciones son coherentes con lo que declaró un testigo hace tiempo, que vio a Ojeda conduciendo en dirección contraria un coche como el que se investigó en su momento en una zona cercana a donde desapareció Yéremi, en unas horas que coinciden con las de los hechos.
Sin embargo, no todos piensan como García Montes, dado que el letrado que ha representado durante años a la familia de Yéremi Vargas se desmarcó ayer por completo de la estrategia planteada para reabrir el caso por el abogado madrileño, de la que discrepa y de la que no quiere formar parte.

En un breve mensaje de audio remitido a varios medios de comunicación, el abogado Pedro Sánchez expresa los fuertes vínculos “personales y afectivos” que le unen ya a la familia Suárez-Vargas, pero también marca diferencias con García Montes.

“Siempre estaré al lado de la familia para lo que necesite de mí, pero no comparto esas formas de la nueva dirección jurídica. Las considero legítimas, pero no las comparto ni quiero formar parte de esa estrategia”, asegura Sánchez.

Resta recordar que Yéremi Vargas tenía siete años de edad cuando desapareció mientras jugaba con sus primos en los alrededores de su casa de Vecindario, en Santa Lucía de Tirajana. Desde un primer momento, la familia advirtió de que el niño padece de insuficiencia respiratoria y necesita de medicación.

A pesar de que desde un primer momento se desplegó un amplio dispositivo de búsqueda, todos los intentos por dar con el paradero de Yéremi han sido infructuosos. Incluso, en una ocasión hasta se especuló con unos huesos hallados en un pozo que resultaron ser de un ave. Los esfuerzos de la Guardia Civil por desentrañar los secretos de este caso han sido ingentes durante estos años, y su principal hipótesis radica, precisamente, en el Rubio, pero los indicios no fueron suficientes como para convencer al juez Hermo.