la palma

“Ni un paso atrás” en la moción de censura a CC

El PP palmero, con Mariano Hernández Zapata al frente, se muestra firme para llegar a la presidencia del Cabildo, pese a la expulsión ayer de tres de sus seis consejeros
“Ni un paso atrás” en la moción de censura a CC
Imagen de los consejeros socialistas y populares tras la presentación, dos semanas atrás, de la moción de censura que hoy será debatida en la institución palmera contra Nieves Lady Barreto. | DA

La dirección nacional de los conservadores desde la madrileña calle Génova se ha impuesto ante la voluntad del Partido Popular (PP) palmero. Ayer se hacía efectiva la resolución adoptada por su Comité Nacional de Derechos y Garantías con fecha de este mismo lunes, día 22, decretando la expulsión de los tres consejeros insulares del PP por “infracciones muy graves”. Pese a todo, los expulsados sumarán, junto a las tres mujeres electas bajo esas siglas, pero no afiliadas -Nieves Hernández, Raquel Díaz y Nayra Castro-, con los socialistas una mayoría que previsiblemente desbancará a la nacionalista Nieves Lady Barreto de la presidencia de la institución.

Mariano Hernández Zapata aseguró, en declaraciones a DIARIO DE AVISOS, que “estamos más fuertes que nunca”, y aseguró que no darán “ni un paso atrás” a la hora de defender y argumentar la moción de censura, y tras una expulsión fulminante que no ha dado oportunidad de alegaciones a los consejeros expedientados. La resolución de Génova era conocida desde el lunes por los populares palmeros, conscientes de que la operación estaba bajo la tutela de María Australia Navarro desde la secretaría regional de los conservadores canarios y por mandato del núcleo duro de Madrid.

La reacción de los populares palmeros, que ayer aseguraban que “somos uno”, no se hizo esperar para blindar la seguridad del que hoy a mediodía, una vez prospere la moción de censura, será nuevo presidente del Cabildo, Mariano Hernández Zapata. Desde el Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane, y con el liderazgo de la mayoría absoluta más rotunda del mapa política municipal palmero en la última cita con las urnas el pasado 26 de mayo, la alcaldesa Noelia García Leal promovió ayer en un pleno extraordionario aprobar el nombramiento como concejal de Hacienda, con un sueldo neto mensual de 2.800 euros y 14 pagas anuales, de Hernández Zapata, que además de consejero insular es edil en la corporación.

Pese a la presión y las dudas, los populares comandados en La Palma por Zapata no se amilanaban y plantaban cara a la situación asegurando que “la moción de censura será debatida pese a este expediente y la expulsión”, que se enmarca en un intento de Teodoro García Egea (secretario general del PP nacional) por aplicar la denominada Ley Antitransfugismo, que no permitirá, según interpreta este partido (expertos en Derecho Constitucional tienen otro criterio) que los consejeros expulsados reciban retribución económica alguna de las arcas insulares, aún cuando tengan competencias de gestión en el Gobierno insular.

Responsabilidad sin retribución

Aunque sí está garantizado el sueldo de las tres consejeras populares no afiliadas al partido conservador, pese a la argumentación con escaso sostén jurídico de Génova al indicar que deben pasar a ser no adscritas por haber perdido “la confianza” del partido en su “representación institucional”, eso no es suficiente para todos los expedientados. Si bien Hernández Zapata queda protegido por la remuneración económica que recibirá de las arcas locales del Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane, y desde su concejalía como responsable del área de Hacienda, no ocurre lo mismo con los consejeros con mayor bagaje y experiencia de la lista con la que los populares concurrieron a la última cita con las urnas: Carlos Cabrera Matos y Raúl Camacho, que podrán tener consejerías y competencias, pero no la percepción de un sueldo de las arcas insulares.

En este marco de agitación política, hoy se debate la cuarta moción de censura que se ha presentado en la historia del Cabildo palmero, iniciativa que será defendida y argumentada por tres consejeros no adscritos, otras tres amenazadas por la argumentación de Génova, y los siete consejeros socialistas liderados por Anselmo Pestana. La censura a Barreto se debatirá en el marco del pleno extraordinario convocado por la institución tras el registro de entrada de esta iniciativa dos semanas atrás, escenificada con una notoria complicidad entre Mariano Hernández Zapata (PP) y Anselmo Pestana (PSOE).

Este paso supondrá la llegada hoy al poder de un nuevo presidente, ahora expulsado del Partido Popular, y el paso a la oposición de la líder insular de Coalición Canaria, Nieves Lady Barreto, con ocho consejeros, pero sin los apoyos suficientes para consolidar una mayoría de gobierno estable.

Esta no es la primera moción de censura que se presenta a Coalición Canaria en los últimos tres años; ya antes prosperó otra en noviembre del año 2013 contra la ahora diputada nacional de Coalición Canaria, Guadalupe González Taño. Tal objetivo fue posible gracias a la suma de los consejeros socialistas y populares, y tras la expulsión del grupo de gobierno de los primeros por decisión de la propia González Taño, en una estrategia arriesgada y criticada desde las filas de su propia formación política, que la colocó en la oposición, y que originalmente planteó como un severo castigo a Pestana y los suyos por los incumplimientos del pacto en cascada en varios ayuntamientos de la Isla.

El desengaño

El clima en las filas de los populares con la dirección nacional es de enorme “desengaño” porque “escucha más a CC que a los suyos”. Pese a todo, aseguran mantener la ilusión en un proyecto con el que han manifestado querer ejecutar una política “resolutiva y dinámica” para dar un giro a la debilitada economía palmera. Condicionados, primero, por la amenaza de expulsión, y ahora por los hechos consumados por decreto de Génova sin posibilidad de réplica o argumentación alternativa, los populares palmeros siguen mostrando su apoyo sin fisuras a Hernández Zapata.

Mientras tanto, los socialistas, con su secretario insular a la cabeza y desde hoy en una todavía virtual vicepresidencia, experimentan nerviosismo tras casi un mes de constante tensión ante la posibilidad, frustrada desde hace dos semanas, de que los seis consejeros electos de los populares en la institución tras las elecciones del 28 de mayo dieran su apoyo a los nacionalistas, tal y como marcaba la agenda de prioridades regional y nacional de Pablo Casado. Es precisamente a Coalición Canaria, y a sus históricos y nuevos dirigentes, a quienes los conservadores palmeros en bloque responsabilizan de mantener una estructura económica débil, sustentada en lo que denominan “sistema clientelar”, que habría “condicionado e impedido el despegue de los grandes proyectos económicos que deberían haber sacado a La Palma de los puestos de cola de Canarias y a los que la población se ha visto arrastrada durante casi tres décadas de políticas erráticas”.

En las filas de los nacionalistas mantienen una vaga esperanza de que esta fulminante expulsión, resuelta por el Comité de Derechos y Garantías del PP en siete días, pueda mermar lo que parece una férrea voluntad de censura, y que los populares manifiestan estar dispuestos a mantener pese a la presión de la dirección nacional.

Nieves Lady Barreto, rodeada por sus consejeros y en un organigrama que presentó apenas seis días después de su nombramiento como presidenta y ante lo que consideraba indecisión de los populares, ha mantenido un ritmo frenético para adoptar medidas que no la han apuntalado a la vista de su previsible salida hoy del Gobierno y su paso a la oposición. Esas medidas se tradujeron en la gestión de convenios impagados con la turoperación para la próxima temporada de invierno, así como la activación de presupuesto para la gestión de centros de día y residencias.

 

Imagen del grupo de gobierno liderado por Nieves Lady Barreto, ayer, en una comparecencia en el Cabildo. DA
Imagen del grupo de gobierno liderado por Nieves Lady Barreto. DA

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