Economía

El bubango multiplica por 7 su precio desde el agricultor al súper

El índice de precios del mes de agosto de la COAG revela que el consumidor paga 8 euros más por un potaje hecho con verduras compradas en cualquier lineal de supermercado

Imagen de un puesto de verduras en un mercado local. DA
Imagen de un puesto de verduras en un mercado local. DA

En el mes de agosto de 2019, el IPOD, el Índice de precios origen-destino, que elabora mensualmente COAG-Canarias, ha obtenido un margen que se sitúa en los mismos niveles que en el mes de junio. En lo que se refiere al diferencial entre lo que pagan los consumidores por los productos agrarios frescos y lo que reciben agricultores y ganaderos por estos mismos productos, se cifró en agosto en 2,64.

Por productos, según la tabla de la COAG, los que mostraron diferenciales muy por encima de la media son dos: uno de ellos es el calabacín (bubango), cuya diferencia de precios entre origen y destino se multiplicó por 7,11, con un pago al agricultor de 0,20 euros el kilo, mientras que en los lineales de cualquier supermercado este producto se encontraba a 1,39 euros el kilo. Junto al bubango también se encareció la col repollo, por la que los consumidores pagaron 1,95 euros el kilo, mientras que los agricultores recibieron únicamente 0,28 euros el kilo, lo que supone un diferencial de 7,08. Se trata de productos a los que les afecta especialmente la subida de las temperaturas, de ahí que presenten un diferencial más alto. Otros productos con un margen elevado, pero que mantienen sus líneas generales, son, la berenjena (margen de 3,98) y el pepino (margen de 3,90). Con estos datos en la mano, se vuelve a cumplir la premisa de que es mucho más barata la cesta de la compra yendo directamente al agricultor que en los supermercados, especialmente en lo que se refiere a verduras y hortalizas.

Un ejemplo muy significativo es el potaje. Hacer una potaje con verduras compradas directamente al agricultor como papas (0,69 euros el kilo), bubango (0,20 euros), acelgas (0,73 euros), cebolla (0,38 euros), judías verdes (2,32 euros), y zanahorias (0,70 euros) costaría (comprando un kilo de todo) unos 5 euros. Si acudimos al lineal de cualquier supermercado el mismo potaje con papas (1.33 euros el kilo), bubango (1,39 euros), acelgas (2,48 euros), cebolla (1,47 euros), judías verdes (4,43 euros), y zanahorias (2,23 euros) costaría 13, 3 euros, es decir, unos 8 euros más.

En lo que se refiere a las producciones ganaderas, como viene siendo habitual, el mayor diferencial se produjo para la ternera, por la que el consumidor paga 3,67 veces lo obtenido por el ganadero. De igual forma, el consumidor paga 2,95 euros más por el cerdo, que pasa de 2,50 euros el kilo a 7,37 en cualquier lineal. En lo que va de año, fue en el mes de marzo cuando más se elevaron los precios (2,85).