ECONOMÍA

La Palma rebasa el verano con una ocupación media del 64%

Pese a que desciende la ocupación en los hoteles convencionales, se mejoran los datos de la oferta extrahotelera y se salvan las peores expectativas, que preveían una caida del 25%

El consejero del PP Raúl Camacho. | CARLOS ACIEGO

La Palma ha cerrado los meses más potentes de la temporada de verano, julio y agosto, con una media de ocupación del 64%, apenas dos puntos menos que lo logrado durante el mismo período estival de 2018. Pese a que los datos no son buenos, tal y como reconoce el consejero de Turismo del Cabildo palmero, Raúl Camacho, el sector hotelero y extrahotelero, así como la oferta alojativa de turismo rural, han logrado evitar la expectativa de descenso que se preveía en el arranque de la temporada, estimada en una merma de en torno el 25%.
“No es una buena ocupación – explicó Camacho- teniendo en cuenta que lo ideal sería estar en torno a un 90% de ocupación en circunstancias normales, pero en el contexto actual, y con respecto al resto de destinos de Canarias, se ha logrado mantener los niveles del año pasado”. En un análisis más detallado, el máximo responsable del área de Turismo destacó que “se ha experimentado un crecimiento de ocupación de un 5% en los alojamientos extrahoteleros, mientras que en el caso de los hoteles la ocupación cae un 6%. La Palma sigue teniendo especial cuidado con su potencial nicho de turistas, Alemania. “Es un mercado fiel”, explica el consejero Raúl Camacho, que apunta a “la idiosincrasia del destino palmero” a la hora de mantenerse como preferencia de un importante segmento de los potenciales turistas germanos, frente a la grave crisis que sí sufre este mercado respecto al resto de mercados convencionales en Canarias.
Para el presidente del Centro de Iniciativas Turísticas Tedote, Óscar León, los datos de ocupación logrados en julio y agosto son resultado “del buen comportamiento del turismo interinsular, que normalmente reserva a última hora y a través de ofertas que desde hacía unos años no teníamos que aplicar”. Pese a su visión optimista de la situación y con respecto a otros mercados tradicionales de Canarias más castigados en la ocupación hotelera y extrahotelera, León subraya que tales ofertas, inusuales en meses claves como julio y agosto, “han supuesto la caída de la rentabilidad económica en periodos importantes en los que se venía compensando, años atras, la baja ocupación de mayo, junio y septiembre”.
El retroceso de los mercados alemán y nórdico, que han perjudicado especialmente a Canarias, han incidido en menor medida en La Palma, donde, pese a todo, el turismo interinsular ha salvado a la Isla Bonita de llegar al desplome del 25% en la tasa media de ocupación que ya vaticinaba el sector turístico insular desde el pasado mes de mayo. La Palma cierra julio y agosto con datos que los que eran más pesimistas han visto con cierto alivio. Así ha ocurrido entre el sector hotelero, que logra una media de ocupación del 65,3% frente a la oferta alojativa extrahotelera del territorio insular, que alcanza el 71,8%, mientras que el turismo rural ocupa el puesto de cola con una media de ocupación del 52,7%.
El consejero de Turismo, consciente de la importancia de “vender” el destino, ya ha solicitado al Ejecutivo regional el desbloqueo de la firma del convenio con la empresa pública Promotur, herramienta clave para cubrir parte de la financiación necesaria para llevar a cabo la promoción de la Isla en varios puntos estratégicos de Europa.

La dependencia de la aerolínea que sostiene al sector turístico palmero

Dicen desde el sector turístico palmero que se trabaja sin descanso y con optimismo, pero el peso de la realidad en un contexto económico complejo para el turismo canario, con la potente competencia de los mercados del mediterráneo oriental de Túnez, Turquía y Egipto, se impone. La Palma y su sector turístico dependen, en gran parte, de la estabilidad económica de la aerolínea Condor, la que hasta ahora ha venido garantizando la conectividad con las principales regiones alemanas para desplazar a un turismo fiel, aunque con menor gasto económico por día que el que escoge destinos tradicionales de sol y playa de la geografía canaria. La Isla y el sector se pueden permitir la caída de vuelos desde Suiza y hasta de Reino Unido o Francia, pero no de Alemania. Detalla el consejero de Turismo del Cabildo palmero que “siempre y cuando Condor mantenga su estabilidad, nos mantendremos, mientras seguimos intentando fidelizar y consolidar otros mercados”.

El sector mantiene la esperanza de que la ocupación turística de los próximos meses de invierno, como ya pasara en 2018, les permita hacer un balance general terminado diciembre con una sustancial mejoría. El balance del año turístico en La Palma en 2018, según el análisis aproximado de la patronal turística insular, fue positivo, con una media de ocupación anual en torno al 80%. Si bien el dato reveló un descenso del 5% en ocupación con respecto al año 2017, el sector se mostró satisfecho.