
Manolo López vivirá el próximo sábado su primer derbi como director general de Deportes del Gobierno de Canarias. Debutó en la primera plantilla de la UD Las Palmas, con 20 años, en Primera División. Tras ocho temporadas, salió del club amarillo al Ceuta de Segunda B y, después de hacer una campaña de ensueño, Javier Pérez lo fichó para el CD Tenerife. López permaneció en el conjunto blanquiazul durante cinco temporadas, hasta la 1994-1995, todas en Primera, alcanzando la capitanía del equipo y participando en la plantilla más importante de la historia tinerfeña. Después regresó al conjunto amarillo, donde se retiró en 1996. En esta última etapa se erigió como protagonista en la eliminación del Tenerife de la Copa del Rey en la tanda de penaltis.
-¿Sentirá nostalgia por no poder disputar un derbi entre CD Tenerife y UD Las Palmas?
“Lo haré con la mayor tranquilidad posible, porque como deportista, aficionado y como comentarista me gustaba ver los partidos desde el análisis de todas la acciones del fútbol, aunque siempre llegarán momentos para la nostalgia y el querer ser protagonista en el césped. El fútbol en algunas ocasiones te llama, tienes ganas de apartarte de la vida cotidiana, ponerte las botas o los guantes y volver a jugar un rato. Sin embargo, ahora me tocará un papel más institucional. Me gustaría vivir el próximo sábado un día de fiesta para el fútbol canario, que lo podamos disfrutar todos”.
-¿Se apuntará a jugar el partido de veteranos con media parte para cada equipo y disfrutará de la comida posterior?
“(Ríe) Ya no estoy para jugar, pero me acercaré a saludar a los compañeros que tengo en los dos equipos y veré un rato el partido. Me une una gran amistad con todos, y después por la tarde acudiré a disfrutar del partido. Me encanta ver las caras de emoción de los aficionados, la tensión de los jugadores, la situación real del momento, y eso en un derbi se multiplica. Independientemente del resultado, me gustaría que los aficionados se divirtieran y que haya un pique sano entre las aficiones”.
-Recientemente visitó el Helidoro para ver el partido entre el CD Tenerife y el Numancia, donde volvió a recibir el cariño de los aficionados y se emocionó.
“Siempre agradezco el respeto y el cariño que he recibido en todas las islas, en especial en Tenerife y Gran Canaria, antes como exjugador de ambos equipos, y ahora como director general de Deportes del Gobierno de Canarias. Aprovecho para dar las gracias a toda la gente de Tenerife y de todas las islas que mostraron estas semanas su cariño y solidaridad con Gran Canaria en una situación tan grave como la de los incendios. El domingo en Santa Cruz sentí una satisfacción y un orgullo enorme al ver al CD Tenerife salir con la camiseta de apoyo y solidaridad a Gran Canaria y el hermanamiento entre las islas. Se me pusieron los pelos de punta. Desde todos los puntos del Archipiélago han mostrado su apoyo y solidaridad, y Gran Canaria estará agradecida de por vida. Estoy seguro de que el próximo sábado el aplauso y reconocimiento de la afición tinerfeña a la grancanaria tras el incendio volverá a a unir y hermanar a las islas. Me gustaría cerrar los ojos y escuchar ese aplauso prolongado por parte de ambas aficiones cuando salten los dos equipos al campo”.
-¿Se verá un buen partido?
“En los últimos años se ha hablado del fútbol más que de otras cosas. Ya los derbis no son como los de antaño, donde los propios jugadores nos dedicábamos a decir alguna tontería para encender los ánimos. Es importante que las entidades y los presidentes mantengan ese respeto y hermanamiento y que se traslade a bajar el nivel de tensión”.
-¿Se ha perdido la esencia de los derbis con tantos jugadores foráneos por cada equipo?
“Lo importante es lo que se hable dentro del campo. Para enchufar al vestuario ya están los capitanes, los jugadores de la cantera y los veteranos. El deportista canario está viviendo el derbi hace semanas, lo vive en la casa, en el supermercado, con los amigos. Imagínense lo que tiene que ser para Pedri la semana del derbi, cuando levante el teléfono y hable con la familia, los amigos, los compañeros del colegio de Tegueste. Para él tiene que ser una vivencia descomunal con 16 años. Eso le enriquecerá como persona. Los jugadores con más experiencia en estos partidos deberán trasladar al vestuario durante la semana la importancia de lo que está en juego. Son semanas de alto nivel de estrés”.
-¿Es mejor que llegue tan pronto en el calendario?
“Al final juegas un derbi. En muchas ocasiones es bueno tener ese nivel de exigencia y estrés durante la semana que te enfrenta al eterno rival. Los tópicos de queda mucho por delante o son solo tres puntos, aunque sean un realidad, quedan aparcados, porque ya se encarga la afición, la isla, los medios y la gente que está alrededor de los clubes y los jugadores de recordarles la importancia que tiene este encuentro. Aunque sean tres puntos, es un partido que al final terminará dejando su huella, positiva o negativa para el equipo o para la isla. El equipo que gane caminará las siguientes semanas con un mayor optimismo e ilusión, y al que le fue mal estará durante las semanas posteriores buscando explicaciones. Tanto en la ida como en la vuelta quedará mucha temporada por delante”.
-¿Entiendes a muchos exjugadores que terminan aborreciendo el fútbol y no pisan un campo?
“Sí. El fútbol ha cambiado muchísimo. El fútbol y la convivencia de mi época no tiene nada que ver con el fútbol y la convivencia actual. Yo estuve en vestuarios más cercanos, más de pueblo, éramos y convivíamos en el día a día con los aficionados, con tu propia gente, ahora todo se ha mercantilizado, es más profesionalizado, está todo más encorsetado y esa idea de deporte y fútbol, al jugador antiguo no le cuadra. Otros muchos que entrenaban en la base, ven que no tendrán recompensa ni se dan oportunidades y eso va disminuyendo la ilusión. Muchos se van quedando en el equipo y en el deporte más cercano, echando una mano al fútbol regional, al juvenil…”.





