LA PALMA

Marcos Lorenzo García: “La dependencia tarda mucho y está funcionando bastante mal”

La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer y otras Demencias de La Palma (AFA La Palma) celebrará hoy sus dos décadas al servicio de las personas dependientes de la Isla Bonita. Lo hará con una cena en el Recinto Ferial de El Paso, que rememorará algunos de los momentos vividos a lo largo de los últimos 20 años. Marcos Lorenzo García (Puntagorda, 1969) es la cara visible de la entidad.

Por Daniel Tovar

La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer y otras Demencias de La Palma (AFA La Palma) celebrará hoy sus dos décadas al servicio de las personas dependientes de la Isla Bonita. Lo hará con una cena en el Recinto Ferial de El Paso, que rememorará algunos de los momentos vividos a lo largo de los últimos 20 años. Marcos Lorenzo García (Puntagorda, 1969) es la cara visible de la entidad. Tras él, otros 50 trabajadores entregados a su profesión: cuidar de quienes ven disipados sus recuerdos.

-En sus seis meses como presidente, ¿qué se ha encontrado?
“Con servicios mínimos. En la parte sanitaria, hasta hace poco solo teníamos un neurólogo en la Isla, aunque afortunadamente ya hay tres en el Hospital. Sin embargo, solicitar la dependencia tarda mucho tiempo y está funcionando bastante mal. Hemos tenido usuarios que han fallecido esperando a que se les reconozca el grado de dependencia; otros han tenido que recurrir a la Diputación del Común para que se les agilice su expediente. Ahora mismo, sin ese reconocimiento las personas no tienen acceso a nada, ni a un centro de día, ni a una residencia, ni a programas de ayuda a domicilio”.

-¿Y en lo referente a infraestructuras sociosanitarias?
“En La Palma hay en torno a 700 plazas. Son muy pocas. A corto plazo está previsto que con todos los centros residenciales que se quieren poner en marcha se llegue a unas 1.000, pero solo en demencias podemos estar hablando de 4.000 afectados. Más de un 20% de la población palmera es mayor de 65 años, incluso hay municipios como Garafía en los que se supera el 30%. Nosotros calculamos que no se está llegando ni a una cuarta parte de las personas que actualmente padecen una demencia o deterioro cognitivo”.

-¿Qué papel juega AFA ante esta problemática?
“En las fases iniciales, asesoramos a las familias para solicitar la dependencia, e incluso, para adaptar su vivienda y hacerla accesible. Luego, a nivel de diagnóstico, informamos sobre la enfermedad: qué le puede pasar a nuestro familiar, las alternaciones de su conducta, cómo tiene que cambiar la forma de comunicarnos con ella…que entiendan cómo cambia el mundo para la persona enferma”.

-¿Cuáles son los servicios que prestan a familias y usuarios?
“Hemos tenido un crecimiento constante, si bien es cierto que la crisis restó muchas subvenciones que nos llegaban para mantener nuestra estructura. Ahora mismo tenemos 50 personas trabajando en personal técnico, de ayuda a domicilio, asesoramiento, trabajo social, apoyo psicológico, fisioterapia y rehabilitación. También gestionamos el Centro de Día especializado en demencias de Las Ledas (Breña Alta), el único en la Isla, con 15 plazas”.

-En sus reuniones con las instituciones públicas habrá puesto de relieve la necesidad de medios.
“Están abriendo los ojos. Hay un segundo plan de infraestructuras sociosanitarias que, sobre todo en La Palma, es muy necesario. Siempre les decimos que se olviden de la política, que en esto tiene que trabajar la sociedad junta, todos los partidos políticos, incluso este año hemos iniciado una labor con empresas socialmente responsables, para que nos ayuden. Están respondiendo muy bien, porque si no es directamente en tu casa, muy cerca hay una persona con una demencia, y eso cada vez va a ser más normal. Se tiene que convertir en una cuestión insular. Hay que planificarlo con mucho tiempo, porque los datos demográficos nos lo están advirtiendo”.