
Agustín Lasaosa, el que fuera jugador del CD Tenerife en los años 80 y presidente hasta el pasado mes de junio de la SD Huesca, pasa unos días en Tenerife y lo hace en una semana donde se va a jugar un duelo deportivo muy especial: CD Tenerife-SD Huesca. A finales del mes de mayo fue detenido por la Policía Nacional, investigado por corrupción en el deporte y como cooperador necesario en un delito de estafa dentro de la denominada Operación Oikos. Desde julio no hace ningún tipo de declaraciones y rompe su silencio en DIARIO DE AVISOS. Este periódico localizó en la Isla a Agustín Lasaosa y, siempre contando con el beneplácito de sus abogados del gabinete jurídico barcelonés, Fuster-Fabra, pudo realizar una amplia entrevista con el otrora goleador del CD Tenerife en los años 80. Lasaoro, como así se le llegó a citar en más de una ocasión, se abre al Decano y recuerda de manera cariñosa el buen trato recibido en aquella etapa. “No puedo olvidar aquellos maravillosos años leyendo el DIARIO DE AVISOS, a pesar de que recibíamos algún que otro palo de mi entrañable Carlos Luis Chevilly”, dijo sonriendo.
-¿Cuáles son sus sensaciones en una Isla en la que, más de treinta años después, se le sigue considerando un ídolo?
“De inmenso agradecimiento. Me pasan anécdotas increíbles. Hace un tiempo, en uno de mis viajes a Tenerife, un taxista no me cobró la carrera desde el aeropuerto de Los Rodeos al hotel, porque me reconoció. Esta misma semana, a una señora le pasó lo mismo al verme, al dar mi apellido en un comercio de la capital, y se emocionó. Era una niña que iba al Heliodoro en mi época, en los años 80. No tengo palabras con hechos como éste y es que me quedo sin saliva”.
-Y encima, el sábado juegan dos de los equipos que están en su corazón
“Así es. Ya son varias veces. Petón y yo nos hicimos cargo de la S.D. Huesca hace casi quince años. Desde estar a punto de bajar a Tercera División, a jugar en la élite del fútbol mundial, en LaLiga Santander de España. Un gran sueño que se realizó. Ojalá, algún día, nos podamos enfrentar el Club Deportivo Tenerife y la Sociedad Deportiva Huesca en Primera División”.
-¿Sigue encontrándose en Tenerife como en su propia casa?
“Pisar la Isla y tener un sentimiento especial es todo. Una sensación inigualable. Tenerife y, en especial, Santa Cruz, me lo dio todo. Nunca olvidaré los días que vinieron mis padres y el reconocimiento que los chicharreros y las chicharreras les otorgaron”.
-¿Cuántas veces le han preguntado en estos días en la Isla por lo sucedido a finales de mayo pasado?
“Las justas. Más que nada, amigos que se preocupan por la situación en una clara cuestión de cariño”.
-Más de 150 días después, ¿sigue teniendo la conciencia tranquila?
“¿Usted que cree? Duermo muy feliz y cada día más tranquilo”.
-Lo sucedido el pasado 28 de mayo lo calificó como “un tsunami que había pasado por su vida”. ¿Ahora ve las cosas de otra manera?
“En estos momentos, las cosas las veo de manera mucho más positivas, por todo aquello fue como un auténtico tsunami que pasó por mi vida. Fundamentalmente, aquello duró primero unas horas, que no se las deseo ni a mi peor enemigo. Desde luego, esa frase tan típica y utilizada en numerosas ocasiones, la entendí. Sobre todo, en las primeras horas y en los primeros días, donde pasaba por mi cabeza cualquier cosa, porque efectivamente no entendía nada. Afortunadamente, el tiempo va poniendo a todo el mundo en su sitio y, a través de la Justicia, se demostrará que Agustín Lasaosa es inocente”.
-¿Cómo está el proceso en estos momentos?
“Sigue su curso. Afortunadamente se van archivando las investigaciones, lo que me produce una gran satisfacción. Lo deseo por mí y por el Huesca, que vuelva todo a la normalidad”.
-¿Cómo es su vida actual?
“Estoy deseando volver al club de mi corazón. ¿Mi vida? Está transcurriendo de manera tranquila, pero expectante ante el futuro que va a deparar a nuestro club, la S.D. Huesca, que es pequeño pero real y ambicioso”.
-¿Hasta qué punto se puede desligar uno del fútbol?
“Es una situación diferente. Difícil de explicar, cuando uno ha estado quince años peleando todos los días por hacer crecer lo que tienes alrededor. El corazón me sigue palpitando a la misma velocidad. Tanto desde el palco, como viéndolo por la televisión”.
-¿Su actual relación con la SD Huesca es más bien sentimental que otra cosa?
“Ahora mismo, al haber presentado mi dimisión como presidente de la S.D. Huesca hace cuatro meses, yo ya no tengo ningún cargo en el club, aunque espero y confío en volver a tenerlo. Mi relación con el Huesca siempre será sentimental, porque para los que tenemos a este equipo en el corazón sabemos que no nos podemos desligar nunca. Además, este sentimiento es muy especial, ya que tengo prácticamente a toda mi familia que ha sido del Huesca. Tengo a mi hermano Luismi, que es el delegado del club; tengo amigos en la entidad y en el entorno. La prensa es la misma que hace veinte años. Hay que pensar que Huesca es un lugar de 50.000 habitantes, un sitio muy pequeño. Como suelo decir mucho, a quien no quieres ver, te lo encuentras siete veces al día. Con todo ello, lo que quiero decir es que la relación con el Huesca es intensa. Un tanto extraña ahora, porque me estaba acostumbrando a estar en los palcos y entre presidentes. Ahora bien, la relación estrecha que yo tenía con el mundo del fútbol sigue intacta. Son múltiples los presidentes, directores deportivos, consejeros de otros clubes, que me llaman de toda España y me dan ánimos y que están conmigo. Realmente es emocionante sentirse querido y arropado”.
-En estos cinco meses transcurridos, ¿ha sentido el cariño de la gente?
“Sin ninguna duda. Me siento arropado, sobre todo por los que me conocen. Y no sólo en Huesca, sino en el resto de España, tal y como le comenté anteriormente”.
-¿Y qué les diría a los que dudan de usted?
“Pues, simplemente, que les voy a demostrar que tienen en mí a la misma persona a la que han conocido durante toda mi vida. Tengo 60 años y de lo único que puedo presumir es de hacer buenos actos y de tener amigos. No es que lo diga yo, que podría pensarse que está mal por mi parte, sino que cuando uno recibe las muestras de cariño se siente muy arropado y muy reconocido”.
-¿Sueña con regresar algún día a la entidad que llegó a presidir?
“Sobre esto quiero dejar bien claro, que yo presenté mi dimisión para poder trabajar, junto con mis abogados, en demostrar mi inocencia, y dejar trabajar mejor a mi club, la S.D. Huesca, con total y absoluta tranquilidad. ¿Volver? Pienso todo el día en ello, en regresar para dirigir el club. Sería lo más justo. Me fui porque considero que era lo mejor para todos y espero volver en cuanto la Justicia me lo permita. Esto querrá decir que soy inocente. Será de justicia mi vuelta al club tras demostrar mi inocencia. Soy feliz en el Huesca. Abuelos, padres, tíos y hermanos hemos vivido este club de manera especial. Fue nacer y ser del Huesca. Ahora, con todos mis respetos, en los clubes falta corazón y sobra funcionariado”.
-¿Cómo se sintió en el momento de ser detenido por la Policía Nacional, junto al jefe del staff médico del club, Juan Carlos Galindo?
“Atónito. Me quedé de piedra y se lo dije a los mismos agentes de seguridad, quienes por cierto tuvieron un comportamiento impecable. Que si aquello era una broma, porque llegué a pensar que era uno de esos programas de cámara oculta. Evidentemente, no es del agrado de nadie que, a las ocho de la mañana, abras una puerta y aparezcan una serie de agentes que cumplían con su obligación y seguían un protocolo. La verdad es que no se lo recomiendo a nadie y le vuelvo a recordar lo de la frase de no dese- árselo ni a mi peor enemigo. Vaya que sí he entendido su significado”.
-Cuando a alguien se le acusa de pertenencia a organización criminal, corrupción entre particulares y blanqueo de capitales, ¿llega a pensar que está viviendo una auténtica pesadilla?
“Fue eso, una pesadilla y también he hablado de un tsunami que sucedió en mi vida, pero ya pasó. Pienso en el futuro y en mi inocencia. Por fortuna, los malos sueños terminan, aunque también los buenos”.
-Partiendo siempre de la presunción de inocencia, ¿considera que su arresto manchó la imagen de un club humilde, que había saboreado las mieles de la Primera División por primera vez en su historia?
“Sólo lo considero, porque es verdad que, hace unos meses, el Huesca servía de ejemplo por su buen hacer en el fútbol español y seguimos demostrándolo. Ser del Huesca es un fenómeno sociológico en nuestra provincia y en Aragón. Como dice nuestro lema, Fieles Siempre, Sin Reblar (palabra aragonesa, que significa no acobardarse, no amilanarse)”.
-¿En el partido de mañana sábado con quién va?
“No sé mentir, ni siquiera piadosamente. Soy del Huesca y quiero que gane el Huesca. Ahí están las hemerotecas para corroborar mis palabras. Por este orden, del Huesca, del CD Tenerife y del Logroñés. Venimos a ganar, pero soy un corredor de larga distancia, que me lo dan los años que llevo en el fútbol. No le hago ascos a un empate. En el fútbol actual, un punto te regala alegrías o trágicas desilusiones”.
-Para concluir, ¿sigue confiando en la justicia y deseando que todo acabe en nada?
“Yo presenté mi dimisión, para poder trabajar mejor en demostrar mi inocencia y, además, dejar trabajar a mi club, la Sociedad Deportiva Huesca, con una total tranquilidad”.





