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El turismo y la historia vacunan a Canarias contra el odio al migrante

Expertos del Observatorio de la Inmigración señalan que en 2019 se ha producido un repunte “relativamente importante” respecto a la llegada de personas por vía marítima
Vicente Zapata, director académico de OBITen y docente de la Universidad de La Laguna, y Julio Ramallo, coordinador técnico del observatorio. Da
Vicente Zapata, director académico de OBITen y docente de la Universidad de La Laguna, y Julio Ramallo, coordinador técnico del observatorio. Da
Vicente Zapata, director académico de OBITen y docente de la Universidad de La Laguna, y Julio Ramallo, coordinador técnico del observatorio. Da

En Tenerife, uno de cada cinco habitantes ha nacido fuera de España. Los históricos flujos migratorios entre países como Cuba, Venezuela o Uruguay, sumados a que cada año cerca de cinco millones de turistas visitan la Isla, han provocado que los tinerfeños afronten “de manera más positiva” el hecho de ver a personas de diferentes “naturalezas, carácteres, etnias y religiones”. Estas son las principales conclusiones de una investigación sobre percepciones del Observatorio de la Inmigración de Tenerife (OBITen), una institución que cuenta con el respaldo del Cabildo de Tenerife y de la Universidad de La Laguna (ULL), y que ayer celebró su XIX Jornada Técnica sobre Políticas públicas y gestión de la diversidad cultural.

“De este estudio que estamos culminando se extrae, de forma muy resumida, que con respecto a los territorios peninsulares y otros países europeos, las percepciones sobre las personas que consideramos no autóctonas son mucho más bondadosas”, compartió Julio Ramallo, coordinador técnico de OBITen.

Respecto a un posible auge de los discursos del odio en los últimos meses, Ramallo aseguró que “no hemos empeorado en absoluto” porque la migración está “en los genes de los canarios”. A esto, el experto añadió que se suma el hecho de que “el 75% del PIB de las Islas se deba al turismo”, algo que provoca que los canarios “estén más acostumbrados a la diversidad”.

Asimismo, el director académico de OBITen, Vicente Manuel Zapata, aclaró que “siempre va a haber una minoría” que se oponga a la libre circulación de personas, porque entienden que “es un obstáculo que daña la economía o la cultura”, pero apuntó que la trayectoria de encuentro con la inmigración hace que los canarios tengan una perspectiva “más inclusiva, generosa y reflexiva”.

Esa forma de ser reflexiva, señaló Zapata, “se adquirió en la primera década de este siglo”, cuando las Islas hicieron frente de manera positiva a la llegada de migrantes por vía marítima. “Eso nos hizo adquirir valores y puntos de vista muy favorables para entender que las migraciones y sus efectos pueden ser algo que nos enriquezca”.

Tanto Ramallo como Zapata coinciden en analizar que en el último año se ha producido “un repunte” en la llegada de personas por vía marítima. Una situación que, según Zapata, puede deberse a múltiples factores, “como el tiempo favorable en el mar, que otras rutas se han vuelto más complejas, o que hay nuevas redes operando en esta parte del Atlántico”. Lo que sí está claro para el experto es que “nunca va a ser por un solo motivo”.

Asimismo, apuntó que aunque “es cierto que ha habido un pequeño repunte y que no debemos esconderlo, este no es equiparable al sucedido durante la primera década del siglo XX”. Además, señaló que “siempre debemos estar preparados ante estos fenómenos, porque implica que mueran personas”.

Julio Ramallo coincidió en que este nuevo repunte tiene “una importancia relativa” si se compara con la llegada en el año 2006, “cuando en un solo ejercicio atracaron en torno a 33.000 personas por vía marítima, mientras que en este 2019 apenas superaremos las 1.000 personas. Desde el punto de vista estadístico, no es significativo”, sentenció.

‘Tenerife vive diversidad’, un marco estratégico para la convivencia

La XIX Jornada Técnica de OBITen celebrada ayer en la Facultad de Ciencias de la Información de la ULL abordó la gestión de la diversidad cultural con experiencias de diferentes territorios, como Toledo, Santa Coloma de Gramenet y Santa Lucía de Tirajana. Asimismo, los diferentes expertos participaron en una dinámica de trabajo colaborativo en torno al proyecto Tenerife vive Diversidad, una iniciativa insular que Vicente Zapata definió como un “marco estratégico para la convivencia”.

La jornada contó con la presencia de la consejera insular de Empleo, Desarrollo Socieconómico y Acción Exterior del Cabildo, Carmen Luz Baso, quien valoró que “las políticas públicas deben afrontar mejor esa gestión de la diversidad para cuidar la convivencia de forma continua”. Igualmente, la rectora de la institución, Rosa Aguilar, apuntó que OBITen se ha caracterizado siempre por “poseer una visión más constructiva de la inmigración”.

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