otras coordenadas

Antonio Alarcó

En los 10 años de esta columna he valorado figuras de canarios o afectos, que ofrecen la singularidad de su acción pública. Abren nuevos caminos, expresando la creatividad de las islas o fuera de ellas. 5 artistas plásticos, Juan Carlos Batista, Santiago Palenzuela, Felipe Hodgson, Ernesto Valcárcel y César Manrique; 3 empresarios, Álvaro Rodríguez López, Santiago Puig y Antonio Domínguez Alfonso; 2 viticultores y bodegueros, Juan Jesús Méndez y Fermín Otamendi; 1 antropólogo, Álvaro Fajardo; 1 biólogo, Antonio Machado; 1 Ecólogo, Alexander Humboldt; 1 viajero, Román Morales; y 1 religioso, Kiko Argüello. Me faltaba el médico, que amplío con Antonio Alarcó, Santa Cruz de Tenerife 1951.

El doctor Alarcó sostiene un curriculum imposible. Es doctor en Medicina, Ciencias de la Información y Sociología. Catedrático de Telecirujía, Telemedicina y Robótica. Diplomado en Sanidad, Gerencia y Dirección Hospitalaria. Jefe de Cirugía General y Digestiva del HUC, Jefe del Equipo Regional de Transplantes de Páncreas y Vicepresidente Mundial del Colegio de Cirujanos. Ha triplicado su acción política en Ayuntamiento, Cabildo y Senado. Su mujer, también doctora, vale por tres y tiene tres hijos.

Reduce sus referentes a “familia, amigos y enfermos”. Está bajo el signo del “tres”. Quienes son comunicativos y sociables. De incansable optimismo, felices y disfrutan de la vida. Generan ideas con pasión y se empeñan en cumplir sus metas. Motivados y creativos, no tienen miedo en ser ellos mismos, aquí suman su refuerzo narcisista. Me sirve el referente del doctor Alarcó para valorar el “Informe de la Ponencia de Estudio sobre Genómica, Medicina Personalizada y de Precisión”, Senado 2019. Que presentó en Tenerife, en compañía de Dolors Monserrat, ministra de Sanidad , hoy en el Parlamento Europeo. Se gestó en el Senado en Comisión a propuesta del PSOE y PP y fue aprobado con la unanimidad de los grupos.

Representa el gasto de sanidad en España, en torno al 9,3% del PIB, la segunda partida luego de las pensiones, unos 108.000 meuros en 2018, el 70% público y el 30% privado. Con un elevado grado de satisfacción y eficiencia, en términos relativos el mayor de Europa. Como describe el Índice de Bloomberg, relacionando esperanza de vida 82,5 años, gasto sanitario por habitante 2.300 euros/año y ratio sobre PIB. Sistemas como el español de trasplantes, son modélicos en el mundo. Ofrece la propuesta del senado un “Cambio de Paradigma”, participado por los profesionales de la salud, los pacientes y el sistema sanitario. Donde cambia la forma de aplicar la asistencia médica. Se exige la colaboración entre sanidad pública, concertada y privada. Dando a su vez cabida al mecenazgo, los microcréditos, la responsabilidad social corporativa y los fondos éticos.

Dar el salto de calidad en la “medicina genómica, personalizada y de precisión”, exige un Plan consensuado con las Autonomías y Presupuesto nacional específico, con una cartera de servicios comunes, dentro del Sistema Nacional de Salud. Que permita optimizar la “Red de Referencia, soportada en el Fondo de Cohesión Sanitaria. Secuenciación de genomas de pacientes con enfermedades raras, psiquiátricas y otras patologías especiales. Incorporar sus contenidos en la formación Universitaria, genética clínica, bioinformática, gestión del Big Data. Asegurar transparencia, agilidad, evaluación y sostenibilidad económica. Se exigen los estándares éticos más exigentes. La protección de datos personales, como garantía de derechos ciudadanos. Integración del sistema farmacológico y en las relaciones internacionales con la UE, la OMS y la Conferencia Iberoamericana.

La clave del nuevo paradigma es el paciente, integrado ya en un “Sistema de Salud”, entendido preventivamente. La revolución vuelve a soportarse en el ciudadano activo. Así nos contó la medicina que viene el Doctor Alarcó.

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