
Varios miles de palmeros y de turistas, entre 5.000 y 7.000 personas, llenarán la zona central del casco histórico de Santa Cruz de La Palma este fin de año, una celebración a la australiana, con música en directo para aderezar el entusiasmo en una despedida singular que se ha convertido en tradición, a plena luz del día y durante más de siete horas. Este gran acto, que surgió de forma espontánea en el fin de año de hace tres lustros, es un potente revulsivo para el comercio y los servicios de restauración de una ciudad que, pese a los reiterados intentos de la inversión privada, tiene escasa oferta de ocio nocturno.
Como ya ocurrió con el origen de la celebración de Los Indianos, que emanó de la voluntad festiva de un grupo de apenas una docena de amigos de la capital a principios de la década de los 60 del siglo XX y pese a la represión franquista sobre los carnavales, y luego con la Fiesta de la Peluca, con la que arrancan en la capital palmera los Carnavales, la celebración del fin de año australiano tiene su origen en uno de los rincónes más carismáticos de la capital palmera: la emblemática Bodeguita del Medio, ahora en proceso de rehabilitación tras el incendio que sufrió el histórico edificio en julio de 2017. En ese establecimiento, regentado por Miguel Ángel Batista, y en el último día del año 2004, comenzó esta tradición de la que originalmente formaban parte un grupo de amigos a los que se fueron sumando otros año tras año, en una acumulación de entusiasmo y frenesí festivo, primero decenas, luego cientos de personas, extendiéndose por la calle Trasera, El Apurón y especialmente en la calle Álvarez de Abreu, donde durante las últimas ediciones de este encuentro es muy complicado dar un paso para avanzar en medio de una multitud enardecida por el jubilo de un fin de año australiano que se ha convertido en palmero.
Ocio y economía
Los primeros en ver la oportunidad de negocio y los beneficios en términos de rentabilidad económica fueron, como no podía ser de otra manera, los empresarios. Los comerciantes, a través de asociaciones empresariales como la del Casco HIstórico, luego el Centro de Información Turística Tedote y con posterioridad la Asociación de Desarrollo Turístico de La Palma (Asdetur), financiaron parte de la fiesta.
Luego llegó la colaboración decidida del Ayuntamiento, que por primera vez este año, aprovechará la coyuntura para alargar el fin de año australiano hasta la medianoche en la Plaza de España con las campanadas en horario palmero. Lo harán con la potenciación de la música en directo.
Turistas de los principales alojamientos hoteleros de la Isla se suman a la fiesta, asegura la gerente de Asdetur, Beatriz González, que destaca “la promoción interna que se realiza entre los turistas europeos y nacionales para que participen en una celebración que ya forma parte de la oferta de ocio de la Isla en una fecha especial”. El sector turístico considera necesario seguir insistiendo en la interlocución con las grandes compañías navieras para que pueden escoger el puerto capitalino, como ocurre ahora con Funchal, para despedir el año con el modelo de fin de año australiano que Santa Cruz de La Palma ha hecho suyo.
Así lo detalla Eva González, gerente de la Asociación de Empresarios del Casco Histórico de la capital palmera, que subraya que esta gran jornada festiva se ha convertido, para el sector de la restauración de la capital y los servicios, en una de las fechas claves de su calendario y en una de las de mayor rentabilidad económica. El único parón musical del próximo martes, 31 de diciembre, se hará a las 16:00 horas, momento en el que los miles de asistentes tomarán las uvas con las tradicionales campanadas australianas.




