Tenerife

El ‘Patriarca’ milenario

Una prueba con carbono 14 fija que un ejemplar de cedro canario del Parque Nacional del Teide tiene más de 1.100 años de edad

El vetusto cedro canario, conocido como el Patriarca, se encuentra en un lugar de difícil acceso, protegido con muros de piedra y vallas para garantizar su conservación. DA
El vetusto cedro canario, conocido como el Patriarca, se encuentra en un lugar de difícil acceso, protegido con muros de piedra y vallas para garantizar su conservación. DA

El denominado Patriarca por los conocedores del Parque Nacional del Teide, es un ejemplar de cedro canario que destaca por su aguerrido porte, dimensiones y su aspecto. Todos los especialistas que han estudiado este ejemplar de Juniperus cedrus han coincidido en que se trataba de uno de los árboles más antiguos del Parque Nacional. Pero no es hasta fechas recientes cuando se lleva a cabo un estudio profundo, del que se desprende que este ejemplar tiene una edad aproximada que supera los 1.118 años.
Este estudio, que forma parte de un ambicioso proyecto que intenta explicar la presencia de esta especie en forma de bosquetes en las cumbres de la Isla, ha analizado algunos de los ejemplares existentes. Para ello, se extrae, mediante barrena, una muestra de 12,5 centímetros de largo y 0,5 milímetros de diámetro, con el fin de identificar la edad de los árboles mediante un análisis con carbono 14.

El presidente del Cabildo de Tenerife, junto con la consejera de Gestión del Medio Natural, Isabel García, y el director del Parque, Manuel Durbán, se desplazó hasta el lugar donde se esconde el árbol, de difícil acceso y protegido con una valla para evitar daños, y realizó una grabación con la intención de que los tinerfeños y tinerfeñas puedan disfrutar de la visión “de este símbolo de fortaleza y resistencia de primera mano en sus hogares en estas fechas”.

“El Parque Nacional del Teide nos sorprende siempre con muchísimas maravillas –explica Martín en el vídeo-. En esta ocasión hemos querido difundir una de las que es, quizás, una de las menos conocidas, uno de los emblemas del parque: un cedro de más de 1.100 años de antigüedad y que, desde luego, es una muestra de resistencia ante la adversidad. Ha aguantado temporales, sol, calor, calima y, además, varios rayos que han dejado marcada su corteza, y sigue estando aquí. Es uno de esos regalos que nos entrega la naturaleza”.

“El Parque Nacional de Teide es un importante laboratorio para estudiar la biodiversidad. Cada planta, cada ser vivo que se encuentra en sus límites, es una muestra científica que nos permite descubrir aspectos importantísimos sobre especies y su evolución. Por ello, es imprescindible hacer una labor de concienciación a la población, para mantener, respetar y cuidar con mimo ese entorno”, aseguró la consejera Isabel García.

Esta especie, el cedro canario, es un endemismo de la Macaronesia y tiene presencia en Tenerife, La Palma, La Gomera y Gran Canaria, además de Madeira (en su subespecie maderiensis). Teniendo en cuenta esta aproximación cronológica, el Patriarca habría “sobrevivido a los diversos eventos catastróficos que se desarrollaron en su entorno, como erupciones volcánicas, sequías pertinaces, periodos de frío extremo o, incluso, la mayor catástrofe natural registrada en Canarias, la tormenta de San Florencio, que algunas fuentes citan como un huracán y que en 1826 arrasó la isla de Tenerife, dejando centenares de fallecidos”, indican Manuel Marrero Gómez y José Luis Martín Esquivel, redactores de estas conclusiones.

El análisis dendrocronológico ya avaló la antigüedad del cedro, contándose hasta 329 anillos de crecimiento en los 12,5 centímetros de la muestra, obtenida mediante barrena. No obstante, dado el diámetro del tronco, aproximadamente de un metro, se sospechaba una edad mucho mayor. Esta suposición fue confirmada con la datación con radiocarbono de la parte central, conclusión que indica que el Patriarca ya estaba vivo a principios del siglo X, y tendría en la actualidad una edad aproximada de 1.118 años.

“De esta forma, nuestro Patriarca se aproxima mucho a los 1.230 años determinados recientemente para un ejemplar de Pino de los Balcanes (Pinus heldreichii) – en el parque nacional de Pollino, Italia- y que lo califican como el árbol más viejo de Europa datado científicamente. Así, superando el milenio y aunque probablemente no alcance la edad que se estima para algunos tejos, robles, castaños, olivos, etc., que crecen en la España peninsular, este es igualmente uno de los árboles más viejos del país”, aseguran los investigadores.