Tribuna

La psicóloga dice: “¡Ríete!”

“¿Ya has reído hoy?” nos lo pregunta Cristina Pérez, psicóloga. Pero, ¿por qué es tan importante reír? Ya Víctor Hugo conocía de los beneficios de la risa. Él afirmaba que: “La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano.” “Cuando reímos segregamos endorfinas, unas sustancias que nos hacen sentir bien, felices, pero […]

“¿Ya has reído hoy?” nos lo pregunta Cristina Pérez, psicóloga. Pero, ¿por qué es tan importante reír? Ya Víctor Hugo conocía de los beneficios de la risa. Él afirmaba que: “La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano.”

“Cuando reímos segregamos endorfinas, unas sustancias que nos hacen sentir bien, felices, pero que también ayudan a reducir el dolor (tanto físico como emocional), también el estrés”. Nos quejamos mucho de ser una generación que tendemos a estar estresados, pero olvidamos que la risa ayuda a combatirlo, además de reforzar nuestro sistema inmunológico. De ahí, que se busque hacer reír a niños con payasos en los hospitales; aunque:“Nunca he entendido porqué no se hace lo mismo con adultos”, piensa la psicóloga.

¡Otra pregunta!, ¿y qué podemos hacer para reír más? “Lo primero es rodearnos de gente que apreciamos, porque hay estudios que indican que se ríe más en compañía que estando solo”. El psicólogo Robert Provine mostró tras más de 15 años investigando la risa, que ésta es una forma de interactuar y de comunicarnos con los demás. “Al fin y al cabo, cuando reímos le hacemos saber a las otras personas, consciente o inconscientemente, cómo nos sentimos ante una determinada situación”., matiza Cristina Pérez.

La risa por tanto es mucho más que una carcajada y la contractura de diferentes músculos faciales y abdominales. Compartir momentos de risa además nos une más a las otras personas.

Pero no es suficiente con reír una o dos veces al día. Los niños nos llevan en esto la delantera, pues ríen unas 20 veces más que los adultos. Procuremos buscar o crear situaciones que nos generen risa; “y si nos damos cuenta, que cada vez reímos menos, que nos cuesta disfrutar de ciertas situaciones que antes nos encantaban, será el momento de frenar y analizar qué está fallando y cómo podemos corregirlo”. ¡Ríete coño!