
Por María José Pérez
Empezamos la mañana de entreno a las 9:30, donde paso la mayor parte de mis días con mis compañeras de equipo que podría decir que son parte de mi familia. Cuando salgo de entrenar hay algo que es innegociable en mi vida: pasar a ver a mi madre donde normalmente tomo café. Charlo con ella y, si necesita algo, en mi poco tiempo libre cuadro para hacer lo que le haga falta.
A veces suelo comer con mi madre y aprovecho para descansar un rato antes de volver a ir a entrenar, por la tarde voy al gimnasio, otra de mis casas, porque paso mucho tiempo allí en healthspace con mi entrenador personal Isaac Rojas.
Como dije antes, no se negocia lo de volver a ver a mamá para darle sus buenas noches.
Para finalizar el día, toca relajarse en casa con quien me cuida, me soporta, me apoya, me dedica su tiempo y me hace todo más fácil: mi pareja.
Hacemos la cena o me la tiene preparada, nos contamos las cosas del día, aunque hablamos bastante por teléfono, y me relajo para ir a la cama a dormir.
El lunes misma rutina, aunque tenga la mañana libre, pero aprovecho y hago cosas, además de ayudar a mi madre con sus médicos o en lo que le haga falta. Los martes suelo ir por la tarde al club del Coromoto donde ayudo a la base con su entrenamiento, es mi día libre y el único día que puedo ir para aprender con los más pequeños.
Los miércoles suelo levantarme temprano porque entreno en el gimnasio. Después paso a ver a mi madre y de nuevo a casa a hacer de comer y a descansar.
Suelo hablar mucho con mi padre por teléfono porque por su trabajo y mi entreno nos vemos poco , por lo que intento quedar algún día para tomar un cortado antes de ir a entrenar, aunque cuando jugamos en casa los lunes él libra y me invita a comer.
Sobre las 5.15 vamos al Sur para sesión de vídeo y entrenamiento, que empieza a las 18, y vuelta a casa, a no ser que tenga planes de ver a mis primos, pero lo normal es ir para casa, donde me esperan para cenar y finalizar el día viendo Netflix y compartir todo lo que hemos hecho con mi pareja.
A la mañana siguiente desayuno con amigos, primos o mi madre y voy a la peluquería a pelarme o hacer la compra, porque me encargo de esa tarea en mi casa.
Suelo llevar a mi madre a comprar o de llevarla al médico cada vez que le toca. Mis sobrinos son muy importantes para mí, aunque últimamente no los veo tanto como antes por falta de tiempo y porque quiero hacer en el día mil cosas, pero sé que no es excusa. Para mí lo más importante es el tiempo que debes dedicar para la familia y aprovechar cada momento que pueda con ella.
Mi grupo de amigos son mis primos. Tenemos un grupo de whatsapp para hablar todos los días, y cada vez que juego vienen a verme, al igual que mis tíos y mis padres.
Mis tardes son todas más o menos parecidas, lo único que cambia es que tomo café después de la siesta en casa de mi madre para ir a entrenar, lo mismo que todas mis tardes de entreno.
A veces suelo ir al cine, que me encanta, aunque no voy como antes porque suelo llegar tarde del entrenamiento.
Los fines de semana varían en función de si viajo con el equipo, pues el sábado te lo pegas de viaje hasta donde sea aunque lo tienes todo organizado por el equipo, pero si jugamos en casa ese sábado no madrugo, duermo algo más y me levanto a las 9.00, desayuno tranquilamente, hago las cosas de casa y suelo estar tranquila, relajada, sin nada de estrés, comiendo, viendo tele, paseando, y voy a ver a mamá para tomar el respectivo café y comer siempre lo mismo, porque no me gusta cambiar las rutinas antes de jugar un partido. Descanso y ceno pronto.
Me paso la vida haciendo lo que me encanta, soy feliz y afortunada de tener lo que tengo y puedo disfrutar de cada momento con mi madre, mi familia y el fútbol.
MARÍA JOSÉ PÉREZ
Es una futbolista tinerfeña de 35 años es la referencia de la UD Granadilla de la Primera División. La delantera comenzó en su barrio, Añaza, donde se formó en las categorías inferiores. Fue pionera en dar el salto a tierras peninsulares y en 2002 debutó con 18 años en Primera con el Sabadell (logró la Copa), jugando también en Huelva y Extremadura. Regresó a la Isla para militar en la UD Tacuense (dos etapas), Charco del Pino y la UD Granadilla, con el que logró en 2015 el ascenso a Primera y ha sido su referencia, salvo un efímero paso por el Levante. Marijose ha sido internacional en 10 ocasiones (un gol). Es prima del jugador del Leicester Ayoze Pérez.





