Claves para ser brillante

Las mil caras de… Greta Thunberg

Nadie podía imaginar que una niña de 15 años apostada a las puertas del Parlamento de Suecia y acompañada de un cartel que decía “en huelga escolar por el clima”, podría llegar tan lejos

Greta Thunberg. | EUROPA PRESS

Nadie podía imaginar que una niña de 15 años apostada a las puertas del Parlamento de Suecia y acompañada de un cartel que decía “en huelga escolar por el clima”, podría llegar tan lejos. Sucedía el 20 de agosto de 2018 y desde entonces, Greta Thunberg ha logrado encumbrarse como heroína medioambiental, movilizando países e inspirando a mandatarios políticos, celebridades y millones de personas en todo el mundo.

La imparable Greta

El impacto mediático de la activista sueca, a sus recién cumplidos 17 años, y su particular cruzada contra la crisis climática han tenido una repercusión sin precedentes. Acumula millones de seguidores en sus redes sociales, ha intervenido en los más relevantes Foros, Cumbres y Conferencias internacionales sobre el cambio climático, ha sido distinguida con un buen número de reconocimientos como el Premio Embajador de Conciencia otorgado por Amnistía Internacional, protagonista de multitudinarias manifestaciones y protestas, declarada Persona del año 2019, la más joven de la historia de la revista Time, y hasta ha publicado su propio libro Nadie es demasiado pequeño para marcar la diferencia (junio 2019) con un gigante del mundo editorial. Y muchos se preguntarán, ¿cómo una adolescente ha logrado todo esto en apenas un año y medio?

Verdades al descubierto

La conmovedora historia personal y familiar de Thunberg está repleta de circunstancias que la convierten en un personaje controvertido y enigmático, protagonizando también un sinfín de especulaciones, críticas y teorías conspirativas. Pero más allá de todo esto, si separamos al personaje de la causa, y nos centramos en la persona para ver más allá de la foto y la pancarta, descubrimos a la verdadera Greta. Centramos nuestra atención en ¿cómo ha evolucionado?, ¿cómo se comporta? y ¿qué transmite su forma de comunicar? para entender mejor como ha logrado calar en los corazones de la sociedad.

Sus discursos no han estado exentos de polémica. Thunberg es directa, contundente, provocadora y tremendamente expresiva. Vive intensamente lo que cuenta con palabras, haciendo uso de un lenguaje impactante y muy emocional. Frases como “nuestra casa está en llamas”, “quiero que entren en pánico”, “¿cómo se atreven?” o “han robado mis sueños y mi infancia con sus palabras vacías” han hecho que muchos tachen su comportamiento de agresivo o desafiante. Y es que ahí está el secreto de su capacidad de emocionar. ¿Quien aparta la mirada ante una adolescente que rompe a llorar o muestra sin tapujos su ira?

No podemos olvidar que la activista está diagnosticada de síndrome de Asperger, trastorno obsesivo-compulsivo y mutismo selectivo, algo que condiciona enormemente su forma de comunicar y expresar las emociones. Ella misma ha declarado públicamente que no le importan los códigos sociales establecidos para hablar sin rodeos ante quien se le ponga por delante, así como su tendencia a socializar lo mínimo indispensable. Además, ella no percibe sus trastornos como algo que la limite sino que los califica de “superpoder”, y ve en la crisis climática la causa de su vida, algo que la motivó a salir de la profunda depresión que padeció con tan solo 11 años.

Otro de los aspectos más destacables de Greta es su peculiar lenguaje corporal. En los discursos, su expresiones faciales y gestos revelan abierta e intensamente la ira, tristeza y desprecio que transmite verbalmente. Y, sin embargo, en otras ocasiones llama la atención observar la inexpresividad o la mirada perdida en su rostro.

Fuera del atril, en las distancias cortas y entrevistas más personales, Greta se muestra como una adolescente mucho más tímida y abrumada por la atención mediática. Presenta una postura más retraída, esconde sus manos y exhibe multitud de muecas en su rostro. Algo que denota la incomodidad, el nerviosismo o inseguridad que suponen este tipo de situaciones para ella.

Otra de las claves que marcan su estilo y capacidad para conectar con la gente es su apariencia. Sus icónicas trenzas le dan un aire infantil e inocente, y su indumentaria desenfadada hace que cualquier persona se pueda sentir identificada con ella. Se muestra como una más, auténtica y alejada de atuendos o adornos elegantes y sofisticados.