La Palma

Los nativos hawaianos, unidos contra el TMT a las puertas del Capitolio

Coincidiendo con el inicio de la actividad legislativa, hasta 27 grupos de opositores a la instalación del telescopio en el monte “sagrado” de Mauna Kea, se han concentrado frente a la cámara representativa

La comunidad nativa ha exhibido los bailes, música, signos y rituales característicos de la cultura local. Kanaeokana

Movimientos estratégicos en Hawái, donde esta madrugada los opositores a la instalación del Telescopio de Treinta Metros (TMT por sus siglas en inglés) en el monte de Mauna Kea (territorio que consideran “sagrado”) han protagonizado una demostración de fuerza ante los miembros del Capitolio, coincidiendo con el día en que se iniciaba la actividad legislativa. Una multitudinaria concentración frente a las puertas de la Cámara que refleja el malestar existente con la posible construcción del que será el aparato óptico más avanzado y potente del planeta, al que también aspira La Palma.

La calma que se respiraba desde el pasado 26 de diciembre, cuando el Estado y los detractores al proyecto pactaron una tregua hasta febrero en la base de la montaña -que había sido obstaculizada por representantes de la comunidad nativa durante más de seis meses-, ha saltado por los aires esta semana, si bien es cierto que el tráfico por carretera al enclave sigue abierto. El gobernador hawaiano, David Ige, aprobaba el lunes unas nuevas normas para regular las actividades, que pueden desarrollarse en lo más alto de la isla del Pacífico, aplicando restricciones, incluso, en la práctica de culto, un hecho que ha generado especial malestar entre los nativos.

Por otra parte, horas después de que en la Isla Bonita se presentara el informe de los posibles impactos socioeconómicos que tendría el TMT para la economía palmera (en caso de instalarse en el observatorio del Roque de los Muchachos), el ente administrador del parque científico, que ya está emplazado en Mauna Kea, hacía un comunicado. En él, anunciaba que habían aprobado los términos en los que se producirá el desmantelamiento de uno de los telescopios existentes, en este caso, el Caltech Submillimeter. Una operación que responde únicamente a que la vida útil del telescopio ha llegado a su fin. Sin embargo, dando a conocer la noticia en medio del periodo de tregua, la Junta Administradora ha querido escenificar avances que solo han tenido lugar en el plano administrativo.

Sobre esta decisión, los opositores aclaran que se trata de “un proceso largamente esperado que ha permanecido estancado por culpa del Estado”. De hecho, la Universidad de Hawái “prometió hace algún tiempo desmantelar los primeros tres telescopios que están fuera de servicio, independientemente de si el TMT se estuviera construyendo o no”, aunque lamentan que ninguno de los instrumentos aporte fondos para las tareas de deconstrucción y los gastos se hagan con cargo a las arcas públicas estatales.

Cuestionados por la posible influencia en su postura, contraria a la construcción del gigante de la astronomía, detallan que “nuestras protestas son por el TMT, no por los telescopios existentes”. Por tanto, explican que se mantendrán en sus convicciones, y a lo largo de las próximas semanas, según previsiones, se producirán otros movimientos en el ámbito legislativo, pues, tal como adelantó DIARIO DE AVISOS, la senadora Amy Perruso se ha comprometido a presentar en la Cámara legislativa un proyecto de ley que paralice la instalación en Mauna Kea.

En último término, también es cierto que los grupos locales han tenido roces con la institución académica hawaiana. De acuerdo a las mismas fuentes, los Kia‘i entienden que “la universidad tiene un conflicto de intereses y hay tres informes del auditor del Estado de Hawái que la condenan por su bajo desempeño como gerente del parque científico”.