otras coordenadas

Tripodemistas

Representan el esqueleto con que los grupos políticos dan encaje al Estado. Fracturado en dos bloques por los conflictos de la nación, la economía y la globalización. Sirve la imagen triple de bloques para visualizar el momen to que nos acerca a la encrucijada que produjo la guerra civil y su superación con la Constitución de consenso del 78. Cuyas referencias históricas vemos en las obras de Raymond Carr, Hugh Thomas, Stanley Payne, Ian Gibson, Paul Preston y en los españoles Manuel Álvarez Tardío, Niceto Alcalá Zamora y Manuel Azaña. La simplificación del título valora lo esencial por encima de lo adjetivo.

Se identifican dos bloques, el Tripodemita, con tres patas, el PSOE, Unidas Podemos y sus anexos y los nacionalismos independentistas. Trece partidos de los 19 del Congreso, con los nacionalismos flotantes de Teruel Existe y Nueva Canarias. Al otro lado del espejo, el Trifachito, donde se colocan Ciudadanos, el PP y Vox, que suman seis opciones del conjunto con el resto de los constitucionalistas, con Coalición Canaria, el PRC de Cantabria y Navarra Suma. Realmente, el Tripodemita tiene 196 diputados contra los 154 restantes, al sumar los primeros a ERC, Bildu, CUP y JxCAT. Cada bloque ofrece, en terminología podemos, tres patas: “izquierda, ultra izquierda y ultra–ultra izquierda”; con su equivalente a la “derecha, ultra derecha y ultra–ultra derecha”. PSOE, Podemos y nacionalismos contra Ciudadanos, PP y Vox. En el bloque de las izquierdas resulta central el ideario de Podemos y en las derechas el del PP. Vemos el programa y conformación del gobierno Tripodemita, sustentado en la ingeniería política y el resentimiento social, dirigido a impedir la alternancia del centro derecha. Dos modelos económicos enfrentados, el socialcomunista contra el liberal conservador.

El aislamiento de las derechas lo vimos en el pasado con la Constitución Republicana de 1932, en opinión de su redactor Jiménez de Asúa escorada a la izquierda, que dio lugar a la Revolución de Octubre de 1934. Igual doctrina sostuvo el Pacto del Tinell con Zapatero y el nuevo Tinell que se anuncia, encabezado por ERC, con PSC y Podemos. Con la vía constitucional cerrada, la gestión tripodemita operará sobre el juego de la separación de poderes, ocupando el Judicial y el Ejecutivo. En su despliegue, el cuarto poder sufrirá las mismas presiones. La violencia institucional, llamada a arrinconar al Trifachito, va ya incorporada sin dobleces en el diseño del nuevo gobierno y como vemos, con la Fiscalía General del Estado.

Refleja el juego de las diversidades contra la igualdad. El multiculturalismo plurinacional e intervencionista Tripodemita, contra el pluralismo nacional y democrático del Trifachito. Ofrece su lectura directa en el nuevo gobierno, donde el PSOE copa tres ámbitos: Carmen Calvo, “memoria histórica”, que trastocan a “de-mocrática”, como “ministerio de la verdad”; Teresa Ribera,”transición ecológica” y “reto demográfico”; e Isabel Celaá, con la “educación invadida”. Con dos ámbitos para Podemos: Pablo Iglesias con la Agenda 2030 del “desarrollo sostenible” e Irene Montero con la “igualdad de género, todo ellas”.

Se trasmuta la democracia, cambiándola por ventajas de grupos y apropiación cultural. En el despliegue internacional y europeo se rompe el mensaje del Gobierno, con los ministros de Exteriores, Economía y Pensiones. En España hay 9,6 millones de pensionistas y 3,2 millones de funcionarios, votantes que deciden las elecciones al ser más del 50% del voto efectivo. Entrados en crisis, se complica la primera cuenta del gasto de las pensiones, los límites del déficit europeo, el equilibrio económico, fiscal y laboral. Con la nación rota. Imposible mantener doble verdad , doble realidad y doble escenario.

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