agricultura

El Consejo Insular quiere llevar agua a la balsa de Barlovento

El trasvase hasta la presa intenta prepararse para la demanda de riego durante el verano en el Valle de Aridane, mientras estudian realizar una inversión en la reapertura de pozos
Una vista parcial del Valle de Aridane, donde la sequía en pleno invierno hace temer lo peor para el verano. | DA

Contactos con las comunidades de regantes para informar de la intención de traer agua a la Laguna de Barlovento, sumada a perspectivas escasas de que llueva y un 38% de agua disponible en el sistema de embalses que salpican la geografía insular en pleno invierno: este es el escenario actual de la isla en términos agrarios. A esta situación se ha referido el consejero de Aguas del Cabildo palmero, el popular Carlos Cabrera, que ha anunciado que “vamos a hacer todo lo posible y por todos los medios para aportar agua a la balsa de Barlovento”, donde los datos oficiales señalan que aún queda un residual 5% de su capacidad total. El llenado de este embalse, que fue uno de los referentes de las infraestructuras hidráulicas de Canarias, es el único mecanismo para hacer llegar agua de riego hacía la comarca del Valle de Aridane, la zona más afectada en un invierno marcado por unas condiciones climáticas propias de la época estival, con registros de temperatura por encima de los 25 grados, y donde mayor superficie de explotaciones de plataneras se localizan.  Su sistema de riego, recuerdan desde algunos foros agrarios, debe evolucionar hacia la instalación de sistemas de goteo, el que mayor racionalización de agua permite y el más exiguo en este modelo de agricultura intensiva frente a otros como el aguacate o los cítricos.

“Vamos a ir llenando la balsa de Barlovento, línea de actuación que vamos a trasmitir esta semana en la Junta” del Consejo Insular de Aguas, en la que “vamos a ir explicando el calendario de actuaciones y qué previsiones tenemos para el verano con la aportación del agua de los pozos”, subrayó el consejero de Aguas tras visibilizarse la imagen de vacío de esa instalación. La ubicación de todos los pozos en los que piensa el Consejo Insular de Aguas, un total de cuatro de propiedad privada y cuya explotación requerirá de un potente desembolso económico en el marco de convenios que son adjetivados más como una inversión que como la subvención directa a propietarios privados,  se encuentran en la comarca noroeste, lo que obliga a estudiar los mecanismos viables para inyectar en el sistema las casi 1.300 pipas agua que aportarán dos de estas instalaciones y ofertar agua a la comarca del Valle.

El verano de 2020 será el más preocupante para el sector agrario insular, que ve como incluso cultivos de secano como el almendro, cuyas fiestas se celebraron este fin de semana en el municipio de Puntagorda en su 45 edición y con la asistencia de miles de personas, cuenta con la única esperanza de la activación del pozo de Izcagua, de momento de titularidad municipal. El alcalde de Puntagorda, el socialista Vicente Rodríguez, reconoce que “estamos en una época de extrema dificultad, en la que no llueve, lo que para un cultivo como el almendro, que no tiene sistema de regadío, nos lleva a una situación muy lamentable”. Por eso, el regidor local estima que “con el alumbramiento de agua que empezó el Ayuntamiento y al que ahora dará continuidad el Consejo Insular de Aguas en el pozo de Izcagua, nos plantearemos instalar un sistema de regadío para el almendro”.

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